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ARRECHURA Y ERÓTICA DEL PODER

Luis Alberto Arista Montoya* ¡No! y no. El congresista Yonhy Lescano no es un “congresista erótico” como reza el titular de un diario de Lima. ¡No! Ese titular es un insulto al hermoso concepto de lo erótico, o erotismo.

ARRECHURA Y ERÓTICA DEL PODER



14/03/19 - 18:07

Luis Alberto Arista Montoya*
   
     ¡No! y no. El congresista Yonhy Lescano no es un “congresista erótico” como reza el titular de un diario de Lima. ¡No! Ese titular es un insulto al hermoso concepto de lo erótico, o erotismo. Dicho personaje  es  un congresista arrecho, cuya conducta pública-privada-íntima, grafica la relación obscena existente entre sexo/poder/abuso.

Un aclare. La palabra arrecho  (arrechura) está consignada en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE). Es un antiguo americanismo, usado en casi todos los países americanos, aunque con  significados diferentes. En el habla coloquial peruana (popular o culta) la palabra arrecho (cha) nombra a una persona siempre excitada por el apetito sexual. Martha Hildebrandt no la consigna en sus peruanismos,  tampoco  don Ricardo Palma en su “papeletas lexicográficas”, aunque sí tiene unos hermosos textos eróticos (véase, por ejemplo, su Tradición titulada “Una vida por una honra”, que debe leer la periodista-víctima de Lescano.

Hombre a-rre-cho. Eso es lo que es el congresista de marras: ha fusionado ambiguamente su excitación política con su excitación sexual (es un asediador pertinaz, sus chats nocturnos  lo delatan). Sexo y carácter. Su cara y habla lo muestran por entero. Se excita políticamente (alucinaba con ser Presidente de la República), tanto como sexualmente (hasta creerse un adonis, un Don Juan o un Casanova). De ahí que se explique su cotidiana y solicitada aparición en los medios, haciéndose pasar- mediante simulacros retóricos- como el gran moralizador moralizante. Caserito  en todos los canales, como otros. ¿Cuántos Lescanos existen en la sociedad política peruana ? ¡Vaya uno a saber!

Esa conducta morbosa  ha sido estudiada hace tiempo por Sigmund Freud cuando hablaba de la  tensión existente entre la pulsión tánica (de odio, violencia y muerte) y el principio erótico (del amor al cuerpo y espíritu del Otro, sea este mujer u hombre), además de la “degradación general de la vida erótica” a causa del materialismo histérico. También el psiquiatra  Whilhem Reich- discípulo de Freud- considera el orgasmo fácil y  rápido (léase eyaculación precoz y procaz, de “choque y fuga”) como símbolo de potencia e impotencia sexual del  poder del hombre machista y neurótico.

Simbólicas. Así denominamos nosotros a las coincidencias simbólicas que muestra la vida real diaria. Ciertas imágenes trasuntan su significado, van más allá de lo evidente. Hay que saber leerlas, interpretarlas. Veamos: en un importante diario de Lima, después de informar (página 7) que el “Juez de familia Sacha Rivas Figueroa prohíbe a Lescano acercarse o comunicarse con  periodista”, como medida de protección de la periodista  que presentó una denuncia contra el congresista puneño, de inmediato, en página contigua, una nueva empresa médica anuncia a toda página que la EYACULACIÓN PRECOZ TIENE TRATAMIENTO MÉDICO. Una propaganda que empezó a publicitarse irónicamente  a la par del affaire Lescano. Pues un  asediador  busca tener sexo al “toque roque”, eyaculando precozmente porque está “apuradito”. Estamos ante un caso que  grafica la sórdida  atmósfera de la vida  política peruana. Mientras tanto el debate de tesis e ideas brillan por su ausencia. Imperan las arrechuras por el poder y el no poder.

El mismo DRAE nos dice que  lo erótico es lo perteneciente o relativo al amor sensual (aunque no necesariamente al margen de lo sexual, lo incluye amorosa y estéticamente). El erotismo es  la exaltación del amor al cuerpo tanto en la vida real como  en el arte: hay una poesía erótica, una pintura erótica, películas eróticas, etc. El filósofo Georges Bataille - gran referente del pensamiento y sentimiento eróticos de Mario Vargas Llosa- dice al respecto: “Siempre asociada al erotismo la sexualidad física es al erotismo lo que el cerebro es al pensamiento. Es que, de manera muy parecida, la fisiología no deja de ser el fundamento objetivo del pensamiento…Datos que nos facilitan el acceso al conocimiento de la experiencia interior, que nos conducen hacia las condiciones físicas del erotismo” (p.99)
  
 Pero  existe también  en forma patológica una erótica hacia el dinero, hacia el poder, la fama, etc. Esa “erótica libidinosa” ha sido estudiada  desde 1975 por el filósofo francés  posmoderno  Jean-Francois Lyotard.

Los psicólogos peritos de la Fiscalía habrán de diagnosticar seguramente que Lescano padece (y goza) de la  enfermedad de  erotomanía: Es un erotónamo compulsivo  que se ha provechado de su erótica del poder para asediar mujeres; que ahora lo niega creando mentiras tras mentiras debido a su delirante  mal de amor. La arrechura – dice Marco Aurelio Denegri- es una expresión de animalidad pornográfica que atenta contra la hermosa y libre fantasía del amor erótico.

Como se puede ver, el caso Lescano es interesante de estudiar para adecentar a nuestra morbosa democracia.

Y, finalizamos recomendamos-especialmente a los estudiantes universitarios amazonenses- leer los libros de los autores citados en el presente editorial. Estos son:
-Sigmund Freud: “Psicología de la vida Erótica”

- Wilhelm Reich: “La función el orgasmo”

-Georges Bataille: “El Erotismo”, y “Las lágrimas de eros”

-Mario Vargas Llosa: “La desaparición del Erotismo”. Artículo-ensayo. Piedra de Toque. Diario El Comercio 1 de noviembre 2009. Lima-Francoise Lyotard: “Economía Libidinal”.

-Marco Aurelio Denegri: “El Arte erótico de Mihály Zichy” (su último libro, con fotografías eróticas; Lima julio 2018)

Eso es todo. Por hoy.
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 *EDITORIAL: Para Radio Reina de la Selva. Lima 14 de marzo del 2019. Luis Alberto Arista Montoya.

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