Reina de la selva Radio en vivo
Sábado, 17 de Noviembre del 2018
PASTILLITAS PARA EL ALMA  |   EL FAROL DE ANGELA SABARBEIN |   NOSOTROS |   CONTÁCTENOS

Felicidades Chachapoyas

El cinco de setiembre de 1538, fue fundada por don Alonso de Alvarado la ciudad de San Juan de la Frontera de los Chachapoyas. Nuestra bella ciudad

Felicidades Chachapoyas



07/09/17 - 09:26


El cinco de setiembre de 1538, fue fundada por don Alonso de Alvarado la ciudad de San Juan de la Frontera de los Chachapoyas. Nuestra bella ciudad en la cual he nacido, tiene un centro histórico que es la admiración de propios y extraños y muchos de los que llegan a nuestra Fidelísima ciudad, se toman las fotografías y los selfies de rigor para que una vez retornando a sus ciudades de origen causen la envidia sana de haber visitado nuestra sesquicentenaria ciudad en la zona nor oriental de nuestra patria.

“Chachapoyas está de moda”, se oyó decir hasta el hartazgo a los visitantes que llegaron en la semana turística y en el feriado largo de las fiestas patrias y la remataron los chachapoyanos que viven fuera y vinieron a adorar a la santa patrona La Mama Asunta en agosto pasado.

El martes cinco, nuestra querida tierra, capital de la región Amazonas cumplió 479 años de fundación española y lo hizo en un ambiente muy peculiar y hasta espantoso para la historia de nuestra ciudad. Los anfitriones de realizar los agasajos a nuestra tierra, la municipalidad de Chachapoyas, entraba en un remolino de pasiones y confusiones que nos hacía recordar el libro, “La otra cara del baguazo”, donde el autor narra que dos nativos de los ríos de Condorcanqui, nunca por nunca van a remar uno contra el otro, porque la canoa no llegaría a ninguna parte y las fuerzas del agua del río se los tragarían, al verse envueltos en la corriente se ponen de acuerdo y reman en una sola dirección y salen de un posible e inminente naufragio.

Esta alegoría de los dos nativos, nos enseña que para salir adelante en cualquier gestión que nos enfrasquemos, debemos  tener un equipo que se comprenda y se entienda, con mayor razón si ha sido el pueblo que los ha encargado mediante el voto popular, que administren los recursos de una provincia que quiere y busca su desarrollo sostenible, para que de esa manera se posesione en la lista de las ciudades apetecibles para la inversión pública y privada.

Lamentablemente en el municipio de nuestra provincia chachapoyana las cosas no son de las mejores y lo peor, cada día de esta segunda gestión de don Diógenes y su linterna, nos presentan casos que lindan con la corrupción y son los allegados a esta desastrosa administración, los que no se quieren dar cuenta que el pueblo ya se hartó de tanta inercia y de tanto acomodo.

Los seis valientes regidores que pusieron el dedo en la llaga de la corrupción edil, hoy son vapuleados y lapidados como si ellos tendrían la culpa de haber desenmascarado al alcalde y sus acciones no tan santas con los bienes donados para las personas que sufren las inclemencias del tiempo y las ropas que recibió una dama que nada tiene que hacer con la municipalidad chachapoyana, pero si y mucho con el alcalde, no se repartieron o tal vez sí, pero nunca llegaron a su destino por el cual fueron donadas.

El pueblo sabio especula que la dama en mención y que todos sabemos que es la pareja del alcalde, habría utilizado estos bienes o parte de ellos para su frustrada campaña electoral pasada, donde postuló al congreso de la República por el partido aprista con el número dos, enfrentándose abiertamente contra don Kike Torres, ex alcalde de nuestra ciudad, quien tenía el número uno en la contienda edil. La votación no les favoreció a ninguno, pero la doña tomó la batuta de la municipalidad con el aval del alcalde enamorado.

Esta historia no sé si de amor o no, pero si llena de confusión para la población de nuestra provincia, todavía no termina, pero servirá para que apoyemos la reorganización de una municipalidad que dejará la posta, al quien se atreva a postular, un gran vacío o forado en el presupuesto edil, que ya se debería exigir se pongan en blanco y negro las cifras que se manejan a escondidas en el interior de la municipalidad de Chachapoyas.

Recordemos que hay y sigue existiendo mucha complacencia con el consorcio Aguas mal olientes, que ha sido la niña bonita del alcalde y sus cinco dedos de furia y ha sido una de las causas por las que don Felipe Caramutti, que se desempeñaba como coordinador ante el Ministerio de Vivienda, por dicha obra, se fue a su casa, indignado porque sus recomendaciones de no desembolsar dinero y menos aceptar ampliaciones de plazo, por la calidad de obra que se ejecutaba de mala manera, se hacían a pesar de pública oposición.

Se comenta que el pedido que habría hecho en reiteradas veces don Felipe al alcalde, fue el cambio de los gerentes que no daban la talla en la gestión, pero sin resultado positivo, y mejor se fue antes que el bote naufrague.

Los defensores del alcalde no dicen nada de la caja móvil, del cemento prestado, del camión con destino errado o incompleto, que nunca llegó a nuestra tierra y tampoco lo hará por que nadie sabe dónde está, con excepción de la pareja edil que lo remolcaron hasta los olivos.

La actuación de los seis valientes regidores ha sido bien intencionada, muchos dicen que les faltó asesoramiento, claro, todos somos críticos a los lejos y en la comodidad de nuestra casas u oficinas o tal vez en alguna cantina, pero en vez de criticarlos deberíamos apoyarlos en su función fiscalizadora para lo cual los elegimos y nos están representando.

Por último no victimicemos al alcalde, que de víctima no tiene nada. Él sabe que es lo que estamos reclamando como pueblo y sabe muy bien que el caos en el que está sumida nuestra tierra por falta de pantalones y de complacencias con la gente de su entorno. Felizmente ya les falta catorce meses y ya se irán y nuestro pueblo sabio tendrá que meditar para que no se presenten nuevamente como salvadores de nuestra provincia, los de siempre, los que se aparecen solo en cada contienda electoral.

Por último y felizmente en horas de la tarde de ese cinco de setiembre, ganó la selección peruana y gracias a la oncena nacional, pensamos que los malos ratos y los roches como dice la juventud de hoy, es que han pasado a segundo plano.

Felicidades Chachapoyas tiene que cambiar y solo de nosotros depende, no nos ganan.

Hasta el próximo Farol de Ángela Sabarbeín

Fotografía: Jorge Luis López Herrera

Comentar

+ EL FAROL


NOTICIAS