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IVÁN AYÓN RIVAS DE CHARRITO DE ORO A TENOR LÍRICO

En estos tiempos en Perú el ejercicio de la política se ha vuelto tan, tan tóxica que nos produce mucha ansiedad debido a la corrupción, la mentira y el cinismo de sus actores.

IVÁN AYÓN RIVAS DE CHARRITO DE ORO A TENOR LÍRICO



07/04/22 - 04:41

En estos tiempos en Perú el ejercicio de la política se ha vuelto tan,  tan tóxica que nos produce mucha ansiedad  debido a la corrupción, la mentira y el cinismo de sus actores. Por lo que conviene tocar otros temas como antídoto para hacer frente a esa intoxicación. Esta vez abordo un tema cultural de extrema importancia que abona nuestro orgullo nacional. Veamos.

Sí, el “Charrito de Oro” fue nuestro. Era un niño vestido de charrito, actuaba y hablaba como un charro “chiquiviejo” en una historieta mexicana que nos  llegaban  desde Lima a Chachapoyas. Por la década de los años 60 del siglo pasado encandiló a toda nuestra generación adolescente. Gracias César Collazos por vendérnoslas. Siempre recordamos al  fundador, presidente y jugador del Club Deportivo Alonso de Alvarado. Su librería fue nuestro refugio.

La cultura rural y tradicional de México es bastante parecida a la nuestra, no por algo ambas son cuna de civilización: de la Cultura Azteca y de la cultura Incaica, respectivamente. Para las generaciones chachapoyanas, de ese entonces, dos fueron las fuentes en las cuales bebieron la cultura mexicana: las antiguas películas mexicanas (donde siempre cantaban  charros y mariachis en matrimonios  o serenatas)  exhibidas  en el legendario Cine Central  propiedad del  viejo patriarca David Reina;  y también las historietas que graficaban la vida rural y urbana mexicana a través de revistas como “El Charrito de oro”, “El valiente” o “Santo, el enmascarado de plata”. Todas eran historias enmarcadas, casi siempre, dentro del contexto de la Revolución agrarista de 1910, donde Pancho Villa y Emiliano Zapata  tuvieron roles protagónicos. Gracias al cine aprendimos tempranamente sobre la importancia americana de dicha revolución. 

Luego, esa cultura mexicana imaginaria se consolidó durante nuestra época universitaria a través de la lectura de  novelas como las de   Juan Rulfo, Carlos Fuentes, y los ensayos de Alfonso Reyes, Vasconcelos, Luis Villorrio y   Leopoldo Zea (fundador de la Filosofía de la Liberación, junto con los peruanos Augusto Salazar Bondy y Francisco Miró Quesada)

En noviembre de 2004, premunido de esta cultura previa, lo primero que hice fue conocer la mítica Plaza Garibaldi, donde puedes beber- de sorbo en sorbo- un tequila, un pulque o un café acompañado al son de las trompetas, guitarrones y voces de barítono de mariachis, quienes cantan   allí desde las 9am hasta las 12 de la noche, o más.

(Dicho sea de paso, en dicha plaza el presidente Alán García Pérez  cantó la ranchera “Sigo siendo el rey”, durante su primera visita a la tierra de Cantinflas, después de haber anunciado el pago mensual de tan solo el 10% de la deuda externa, dejando de pertenecer así al Fondo Monetario Internacional-FMI). En esa hermosa plaza está toda una larga galería de  estatuas de todos los icónicos   cantores (ras) del folklore mexicano, tales como Jorge Negrete, Pedro Infante, Miguel Aceves Mejía, Javier Solís, Lola Beltrán, Flor Silvestre, entre otros más. A todos ellos conocimos antes gracias a la magia del cine. 

Todo esto viene a cuento, a raíz de la biografía infantil de Iván Ayón Rivas, convertido hoy, a sus 29 años de edad en uno de los mejores Barítonos del Mundo, y nombrado como  Profesor Honorario, pues el  día 21 de marzo del año en curso,  acaba de ser  distinguido con este mérito académico por la Universidad Ricardo Palma. Allí tuvimos la oportunidad de escuchar su hermosa voz, y conversar brevemente con él.

Iván comenzó cantando canciones mexicanas cuando niño en Piura, su tierra natal, acompañando a su padre, quien tenía un grupo de mariachis que trabajaban cantando   en cuanto evento social y cultural.

Esa experiencia familiar fue vital en su formación,  fue su primera cantera  a favor de “Bel Canto”. Cuando me enteré de  sus inicios de inmediato lo relacioné con la vida y pasión del “Charrito de oro”, el  pequeño superhéroe de la historieta mexicana de marras. Ahora es todo un MAESTRO. Evolucionó desde las humildes casas piuranas hasta la universal y mítica Scala di Milano, teatro de categoría universal situado cerca de la antigua Catedral de Milán.

Su Obraje (que consiste en la unidad sustancial entre su Vida/Obra) va en ascenso,  está inscrito para siempre el gran mural de la Ética del Ejemplo, válido en momentos en que los jóvenes peruanos  viven aturdidos a causa de la pandemia sanitaria y la pandemia  política.

Alejandro Granda (ya fallecido), Luis Alva, Juan Diego Flores e Iván Ayón Rivas son nuestros más preclaros representantes en la vitrina universal del  bel canto.
El bel canto pertenece a la tradición musical italiana; conocido como canto bello, donde predomina la perfección de la emisión vocal, utilizando técnicas de vocalización. En la Ópera italiana se sintetiza su gran belleza, a través de diversos temas, tonos y tonalidades.

“Al principio fue duro, tuve que afrontar el hambre, la tristeza y la melancolía en otro país. Pero gracias a mi familia salí adelante. La familia es familia y el cariño es cariño”, confesó Iván Ayón Rivas antes de interpretar “La flor de la Canela” de Chabuca Granda, en el plácido auditorio Ccori Wasi de la Universidad Ricardo Palma.

Iván Ayón Rivas nació en la cálida tierra de Piura un 17 de febrero de 1993. Después de su recordada etapa vital como “Charrito de Oro”, a los 20 años inicia sus estudios de canto lírico en el Conservatorio Nacional de Música de Lima. El 2013 gana el primer premio del concursante con mayor proyección otorgado por Radio Filarmonía (la única emisora radial que pasa música clásica en el Perú), ese fue el gran portón de entrada de su fructífera carrera como Tenor Lírico. Tres años después, en 2016, comienza sus presentaciones en diferentes teatros y festivales en Italia y en el mundo: hace La favorite de Donizetti en el hermoso Teatro La Fenice de Venecia, La Francesca di Rimini de Mercante en el festival della Valle DItria, y el debut absoluto, en el teatro regio de Tornio.

Participa en el concierto por los 10 años de la muerte de Pavarotti junto a Plácido Domingo, José Carreras, Francesco Meli, Angela Gheorghiu, Vittorio Grigolo y otros íconos de la lírica y del Pop en la Arena de Verona. En el año 2019 debuta en la Boéme en el mítico teatro Bolshoi de Moscú

Y prosigue los estudios,  siguen los éxitos. Hasta que en octubre del 2021 obtiene el primer premio masculino, premio zarzuela y el premio del público en el Operalia competition, concurso fundado y organizado por Plácido Domingo. Gran  beneplácito para Iván.

El pasado mes de diciembre llegó el tan esperado debut en el Teatro alla Scala di Milano – la Catedral del Bel Canto -  interpretando el Macbeth de Giuseppe Verdi, para el inicio de la temporada 2021-2022.

Su trayectoria biográfica argumentativa sigue discurriendo promisoriamente. Iván Ayón Rivas es ya un Patrimonio Cultura Vivo de la Nación Peruana, pese a la indiferencia de las autoridades del ministerio de Cultura del Perú.
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EDITORIAL.  Para Radio Reina de la Selva de Chachapoyas. Lima 5 de abril de 2021. Luis Alberto Arista Montoya, Profesor Investigador de la Universidad Ricardo Palma
 

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