La ley soy yo

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07/02/22 – 13:03

Ahora que sabemos que el ministro cree que es la ley, entendemos por qué ignora el tema más urgente de su gestión. El presidente ya sabe que no sabe y ya lo sabemos todos, por eso hay que decí­rselo?.

Por: MARISOL PíÉREZ TELLO – Perú 21

La ley es dura, pero es la ley: lí­mite al ejercicio del poder, predictibilidad y seguridad jurí­dica. Si lo olvidamos, se pierden balances, equilibrios, regresan el linchamiento, el ojo por ojo, LA IMPUNIDAD gana y se manifiesta en corrupción e inseguridad.
De manera sistemática el ministro Aní­bal Torres socava lo avanzado en la reforma del sistema, que servirí­a para que la justicia deje de ser papel, tiempo y frustración y resuelva oportunamente los problemas. Recibió un quinquenio de esfuerzos sostenidos, acuerdos, agenda, un espacio que él coordina y NO HACE NADA.
Ahora que sabemos que el ministro cree que es la ley, entendemos por qué ignora el tema más urgente de su gestión. El presidente ya sabe que no sabe y ya lo sabemos todos, por eso hay que decí­rselo.
Es verdad que el pedido de Antauro Humala está pendiente desde noviembre y que el ministro ha recibido personas que abogan por él, es verdad que quiere que Fujimori esté en una cárcel común, pero nada de eso importa porque hay normas, procedimientos, responsables que decidirán eso según reglamentos e información objetiva, sin mirar el nombre del preso ni dejar que sus pasiones, amores u odios los dominen.
Es grave que el ministro crea y diga que ha indicado que hagan una u otra cosa y que, por no hacerlo, ha sacado a la presidenta del INPE. Piensa que la ley es él. Lo mismo con el procurador general y su estrategia de usar a la Contralorí­a. Ya lo habí­a decidido y lo adelantó públicamente. No puede jugar a ser abogado del presidente y comprometer al sector que representa.
El INPE es la institución más delicada del Minjus. Los funcionarios de carrera, CAS y servidores son maltratados (como muchos en el sector público) e ignorados en sus demandas. Desde que se inició el COVID, solo en este último tramo (con la presidenta que acaban de sacar) se generó paz y tranquilidad en los penales. Y ahora otra vez se disparan a los pies y quiebran la institucionalidad, poniendo en riesgo el sistema penitenciario y el paí­s.
No importa el nombre del preso, va siendo hora de tratar el tema técnicamente. El ministro Torres usa el antifujimorismo para cubrir y distraer el tema de la razón de un cambio peligroso y estratégico en el INPE, y no nos podemos callar; no se dejen usar. 
Todos votamos en libertad y eso debe respetarse; ser llamados caviares, cojudignos, viejos lesbianos, DBA se usa para descalificar y eso solo demuestra inmadurez, intolerancia e incapacidad de buscar y encontrar mí­nimos por el paí­s. Justicia, libertades sociales, libertades económicas… sin duda, el respeto a la ley.

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