04/02/22 – 06:08
El sector más retrogrado de la izquierda peruana que se hace llamar Perú Libre y los representantes más repulsivos de la derecha peruana, mercantilista y dueña de universidades garaje se han dado la mano. Pretenden burlar a la nación y tirar por la borda el esfuerzo del país por lograr una educación superior de calidad. Pretenden anular al SUNEDU y revivir el fantasma de la Asamblea Nacional de Rectores bajo el manto protector de la tan prostituida sigla de la AUTONOMIA UNIVERSITARIA.
Derecha extrema y la Izquierda radical. En el fondo son lo mismo. Les interesa un carajo el país y la educación. Tienen sus propios intereses.
Unos desean que las universidades chicha, las cocheras con carpetas vuelvan y se les dé «dos años más de plazo». Son los mercantilistas, los mercachifles de la educación. FP, RP, Podemos.
Otros (PL) son los eternos estudiantes universitarios que se apoderaron del tercio estudiantil, de las facultades y decanatos, de la Asamblea Universitaria y peleaban no por la calidad educativa sino por una vulgar repartija de cargos, puestos, y rectorados. Eso significaba para esta gente la autonomía.
Esta alianza de fuerzas políticas extremas tiene una sola motivación: que la mediocridad institucional continúe para que sigan medrando, unos en los bolsillos de familias humildes con sus universidades cochera; y los otros, para que continúe el desorden y la repartija de puestos y cargos, bajo la sombra y el auspicio del fantasma de la ANR.
Mientras Castillo, el gran organizador de sus propios conflictos, sigue perdido, montado en un caballo tuerto al borde de un abismo.




