Recordando fracasos para reflexionar con objetividad

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22/04/24 – 06:38
son defendidos patéticamente por muchos paisanos de a pie que, sintiéndose parte del preparado? e inteligente? gremio que conduce? los destinos de nuestra ciudad, adoptan su narrativa con inusitada pasión sin importarles que al final solo son simples cómplices de los fracasos que la misma viene sufriendo reiteradamente.   
No hay puntada sin nudo, reza un dicho; en esa lí­nea, es evidente que nuestros pasionarios defensores del progreso, de la ciencia, del arte y la cultura, que se definen, obnubilados, como la alta sociedad de mente abierta y, como tal, sienten que sus caprichos deben ser satisfechos sin importarles pisotear la legalidad en desmedro del real progreso colectivo y de lo que paradójicamente defienden; esperan a cambio trascender en la historia o formar parte de tan ilustre casta? o seguir siendo parte de ella y del dinero fácil que tal posición propicia.
Si no, recordemos algunas de sus nefastas venias? y silencios cómplices que cí­nicamente pretenden que olvidemos: empezando por la catedral psicodélica que tuvo que ser demolida para dar paso a la actual, el proyecto de sectorización del agua potable de Chachapoyas a cargo de EMUSAP mal supervisada por COSANHER en la gestión de Peter Lerche, la compra de 14 hectáreas de terreno en el Molino para el polideportivo de Chachapoyas (que al final resultaron ser 7), las intervenciones por parte del Plan Copesco en las Plaza Mayor y de la Independencia más la iglesia del Señor de Burgos, el proyecto de agua potable a cargo de Aguas del Oriente y el relleno sanitario en Bocanegra en la gestión de Diógenes Zavaleta, la cicloví­a, celdas transitorias y el relleno sanitario en Tuctilla en la gestión de Raúl Culqui, etc.; todos ellos con deficiencias de diseños, direccionamiento en sus contrataciones, documentación falsa y pagos indebidos, que a la fecha nos son más que dinero enterrado sin sanción para los responsables; sin embargo, al parecer, nuestros probos de élite y alcurnia, haciéndose de la vista gorda? pretendiendo ocultar la basura debajo de la alfombra, no quieren que las cosas cambien y apuestan por nuestro silencio cómplice, bajo pena de etiquetarnos como tumba proyectos?, enemigos del progreso y/o egoí­stas faltos de visión, cuando realmente somos los altruistas que sin dinero público venimos desenmascarando y exponiendo las irregularidades de los sempiternos funcionarios que se reciclan gestión tras gestión, responsables de la postergación del merecido crecimiento económico y social de Chachapoyas. 
Hoy, el marqueteado Museo Regional? pero concebido como Centro Cultural (entiéndase que son conceptos distintos, que requieren habilitaciones distintas), lastimosamente adolece de las mismas deficiencias y omisiones que los anteriores proyectos mencionados y, sin embargo, esperan que como FREDDICH nos sumemos a la comparsa y, con ello, nuevamente, se consuma otra afrenta en contra de nuestra amada ciudad y del sacrificio de los que se inmolaron en la batalla de Higos Urco por  una patria libre. Cabe señalar que la empresa COSANHER, nuevamente es protagonista de este despropósito. 
Las expectativas de los ciudadanos deben ser a largo plazo, con la certeza de que los nuevos proyectos serán realizados en cumplimiento de la normativa correspondiente a fin de garantizar su sostenibilidad, calidad, buen funcionamiento y buen uso de los recursos públicos. Es innegable que, muchas veces, son esperanzadoras todas las promesas de modernidad que nos plantean, sin embargo, estas no pueden realizarse si a la larga, en lugar de beneficios, nos traerán afectaciones. Ya bastante se ha sufrido, y desde hace mucho. Es hora de mirar el horizonte y sumarse a un verdadero desarrollo de nuestra ciudad.

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