La FARSA de la MESA TECNICA de SUNASS

Facebook
LinkedIn
WhatsApp
X
Telegram

Jindley Vargas

Chachapoyas: Mientras la población padece el desabastecimiento de agua, la SUNASS pretendió tranquilizar los ánimos montando una reunión de protocolo, donde se excluyó deliberadamente al FREDDICH, para simular una preocupación que no existe.

Sin embargo, la propia reunión dejó al descubierto las contradicciones e incapacidades de la gestión municipal y de EMUSAP: 

Durante la sesión, acorralado por sus propias mentiras, el gerente de EMUSAP no tuvo más remedio que confirmar lo que el FREDDICH viene denunciando: El mal manejo de la empresa y la necesidad de recuperar nuestra soberanía hídrica expulsando al OTASS de nuestra empresa.

Por su parte el representante del Ministerio de Vivienda desbarató el cuento de Pucará cuestionando con severidad el accionar de la Municipalidad Provincial de Chachapoyas y destruyó la expectativa que EMUSAP viene alimentando hacia los usuarios, dejando en claro que el publicitado empalme de la PTAP Pucará dista mucho de ser la solución al problema. 

De igual forma, el Decano del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) increpó la flagrante ausencia de los representantes municipales responsables de la obra en Pucará, quienes prefieren hacer propaganda y vender la mentira de una «solución definitiva» en lugar de dar la cara y responder técnicamente por el desastre que vienen protagonizando.

Al respecto, la SUNASS, en lugar de fiscalizar la presunta malversación de fondos y el colapso de la planta, argumentó que abordar la crisis de fondo «excede la problemática coyuntural», proponiendo como única «solución» traer cisternas de otras localidades, como en el caso de Bagua Grande, que trajeron de Rioja, para apagar el incendio que ellos mismos, por hacerse de la vista gorda, ayudaron a encender. 

En resumidas cuentas, la reunión de marras nunca buscó soluciones; buscó impunidad. Excluir a la sociedad civil organizada (FREDDICH) para limitarse a sugerir cisternas demuestra que ni la SUNASS ni EMUSAP ni la Municipalidad tienen la voluntad técnica ni legal de resolver el problema. Solo quieren una ceremonia con muchas fotos, banda de músicos, cohetes y brindis, antes de la segunda vuelta electoral.

Chachapoyas no necesita parches ni «camiones cisterna»; exige agua potable, legalidad y sanción penal para los responsables.

Artículos relacionados: