
QUE VERGÜENZA… ¡ME VOY CON LAS MANOS LIMPIAS!
Pastillita para el Alma 22 – 09 – 18
Los sacerdotes, el momento de la consagración, se lavan las manos, lo mismo hacen los mÉdicos cuando ven un paciente y los cirujanos se cepillan y lavan bien las manos cuando entran a operar








