DEJANDO LA TIERRA

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MIÉRCOLES, 21 SEPTIEMBRE 2016
Lamentablemente he titulado este Farolito de í?ngela Sabarbeí­n de esta manera por qué he tenido que salir de mi tierra que me vio nacer, la Fidelí­sima ciudad de Chachapoyas, que el lunes cinco cumplió  475 años de fundación española. Tení­a que viajar a la capital de nuestro Perú, a Lima la horrible, cuna del centralismo peruano y como ya lo dijera en su libro œRéquiem por mi patria?, Herbert Morote¦llena de inmundicias y robos, de donde se dictan las órdenes para toda nuestra patria, haciendo gala de un continuismo enfermo en un PERU que se jacta de tener una polí­tica democrática con la elección de presidentes y hoy llamados gobernadores regionales que son en muchas de las veces los alcaldes de antaño que viajando dí­as y semanas llegaban a la capital en busca del padrino, entiéndanse, diputados y senadores, que cosecharon los votos de los pueblos para tener las prebendas que siguen teniendo su herederos congresistas de la actualidad y mendigar por algunas recomendaciones que de por sí­ las actuales autoridades elegidas no los tienen.
Nada ha cambiado seguimos  viajando por más de 24 horas rogando a todos los santos que el bus que nos traslada desde nuestra querida y olvidada tierra, nos lleve con bien hasta la ciudad de Lima. Nada ha cambiado decimos por qué seguiremos soportando las laaaaargas horas de viaje ví­a terrestre para llegar a nuestro destino en esta era de la velocidad del siglo XXI. Nada ha cambiado y nos seguimos quedando atrás de varias regiones vecinas que tienen la velocidad y la comodidad del servicio aéreo comercial y en muchas de estas vecinas ciudades, con vuelos comerciales diarios que engrandecen el comercio en sus regiones.
De las potencialidades de nuestra región no tenemos por qué hablar más, ya de todos es conocido que nuestra querida región Amazonas es envidiada por los pobladores de nuestra patria que ven a nuestra Amazonas como el principal polo de desarrollo turí­stico y de agro exportación que ya muchos quisieran tenerlo. Como ansiar un desarrollo turí­stico sostenible si no tenemos la interconexión aérea comercial o tal vez de apoyo cí­vico con los recordados aviones Antonov que se moví­an como taxi carcocha que recorren las calles llenas de huecos de la fidelí­sima ciudad. Pero algo era algo y peor es nada, como dice el dicho popular.
Esperamos que con el empuje de la población organizada, con memoriales y marchas, o con algunas sugerencias de los paisitas que saben del asunto y viven en Lima se pueda obtener este servicio aéreo comercial, donde los principales beneficiarios serán los comerciantes que hasta el dí­a de hoy no se manifiestan a través de la Cámara de Comercio que deberí­a ser el principal impulsor de esta lucha Amazonense y no dejar todo en manos de las autoridades que a la larga solo son aves de paso en esta tierra bendita que nos vio nacer.
En tanto y hasta escuchar que llaman a embarcar en el bus que me traerá de retorno a la Santa  Tierra y luego de aprovisionarme con agua y algunas galletas matambre, me entero que las principales autoridades regionales quieren convertir en un Madre de Dios o madre del diablo a la Cordillera del Cóndor en Condorcanqui y están metidos hasta más arriba de las rodillas en el fango de la corrupción y  los que antes luchaban por preservar la Amazonia y a lo mejor eran ecologistas pagados para evitar que se construyan centrales hidroeléctricas aprovechando el potencial hidroenergético de nuestra región, hoy se han convertido en los propulsores de la minerí­a¦como han cambiado estas pelonas que hoy bailan al brillo y sonido del metal dorado.

Hasta el próximo, Farol de í?ngela Sabarbeí­n.
(JDR)

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