27/01/17 – 17:39
Por: Matheus Calderón
Así lo señaló en columna el periodista de investigación Gustavo Gorriti.
Las reacciones no paran tras la revelación de que Odebrecht financió los premios entregados por el Instituto Prensa y Sociedad.
En una dura columna para el semanario Caretas, el reconocido periodista de investigación y director de IDL Reporteros, Gustavo Gorriti, atacó la decisión del IPYS de recibir un importante auspicio (casi medio millón de dólares) para financiar los premios de periodismo de investigación entregados en el 2014 y parte del 2015.
«En 2014 (puede haber sido un poco antes) me enteré de que Odebrecht había entrado como auspiciador del concurso nacional de periodismo que organiza IPYS. No tuve dudas de que se trataba de un inaceptable conflicto de interés y resolví, junto con mis colegas de IDL-Reporteros, que no nos íbamos a presentar nunca a ese concurso. Y así fue», apunta Gorriti.
«En 2011 publicamos ‘Las cuentas con levadura de Odebrecht’, la primera de varias investigaciones previas a Lava Jato centradas en analizar los gigantescos sobrecostos de Odebrecht y establecer las razones de la diligente complacencia con que el Estado peruano los aceptaba sin discusión», continúa en el semanario.
«Es necesario no solo un profundo examen de la violación de principios fundamentales de la profesión que se cometió con el affaire Odebrecht, sino sobre las razones y las personas que llevaron a ello, para corregir, separar, reformar y, al final, preservar esta importante institución», finaliza.
Continúa la polémica
En las redes sociales, la columna de Gorriti fue contrastada con la respuesta de Augusto í?lvarez Rodrich, expresidente del IPYS, quien aseguró que no existía conflicto de intereses en el premio.
A pesar del fuego cruzado entre los hombres de prensa, la polémica sobre los vínculos entre el periodismo y la constructora Odebrecht está, sin embargo, lejos de terminar.
Hoy, el semanario Hildebrandt en sus Trece publicó una lista de periodistas que mantuvieron lazos laborales con la cuestionada empresa constructora brasileña. La mayoría de ellos , no obstante, renunció hacia el 2015, cuando el escándalo de corrupción Odebrecht explotó.




