23/01/22 – 16:49
Por: David Reyes Zamora “ Semana Económica
Repsol no asume su responsabilidad en el derrame de petróleo. Su insistencia en evadirla refuerza la concepción generalizada de que el único fin de las empresas es el lucro y no les importa la sociedad.
El ministro del Ambiente, a quien le correspondía el liderazgo frente a la crisis, llegaba cuestionado por contratar incapaces y usar mal los recursos del Estado. El presidente, que lo respalda, dice en su primera entrevista un medio de comunicación: Estoy aprendiendo cada día?. Se declara víctima de una inestabilidad política que hay personas dedicadas a generar?. Como si no fuera él mismo.
El comandante general de la Policía se debate su lugar con el ministro del Interior y el presidente no se decide. El primero avala a denunciados por tráfico de tierras e influencias. El segundo tiene la autoridad civil y, por lo tanto, la razón. Pero el presidente dice en la entrevista que está esperando que resuelvan los problemas?. Luego justifica el nombramiento de otro incapaz, e PeruPetro y hace un llamado: que las personas que aman a este país nos acompañen en este gobierno?.
Los políticos acuden a la playa por su foto en la desgracia. Los más desubicados colocan ahí su agenda de constitución. Esa suerte de nuevo testamento que salvará al Perú. La cabeza de Indecopi asume su posición de enviado y, otra vez, usa su cargo para una campaña que es política desde el primer día y alejada de sus funciones técnicas, que distorsiona en notas de prensa.
El presidente posa preocupado en un helicóptero y responde con frases vacías tras medio año de silencio: Siempre hay que estar en sintonía con el pueblo?. Los comunicados de los gremios empresariales sobre la tragedia tardaron en llegar. El petróleo continúa regado en el mar.




