26/03/17 – 04:45
Y sinónimo de muerte
Secretaría de Organización FREDDICH
Con los desastres que viene atravesando gran pate del país muy en especial regiones del norte, sur y muchos distritos de la gran lima, pone nuestra realidad al desnudo en lo poco o nada que hace el gobierno en medidas de prevención, pues somos y estamos tan endebles frente a la furia de la naturaleza, somos impotentes frente a la desesperación de la gente cuando sus vidas está en peligro y el agua y el lodo les arrebata lo poco que tenían incluido vivienda entre otros enseres, lo peor es que esta gente queda aislada sin comida, medicina agua, desagí¼e luz, lo peor es que entre ellos hay enfermos, niños y ancianos totalmente impotentes a la inclemencia del tiempo.
Si bien es cierto el rigor del tiempo pasará pero las secuelas de aquí para adelante será calamitosa, tenemos que tener en cuenta que miles de hectáreas de cultivos fueron sepultados muchísima población no tiene que comer y así será por muchos meses en adelante por lo tanto habrá crisis de alimentos en gran parte del país, las epidemias surgirán especialmente en la población más desprotegidas que siempre son los más pobres, sumándose a ello, la falta de medicinas y especialistas en la mayoría de regiones del país siendo un caso palpable la región amazonas, ésta tragedia ocurrida en las ciudades de la costa como lima, Trujillo, Chiclayo y todos los lugares afectados debe servir para la reflexión y trabajar seriamente en materia de prevención, pues la naturaleza amenaza y no cesará al contrario cada vez será más voraz con huaycos, derrumbes, inundaciones etc. Pues hoy vemos que lima es tan vulnerable y aún más frágil que cualesquier otro lugar del país, no solo porque sus quebradas que permanecen secas por muchos año repentinamente se activan con gran agresividad, sino también porque tiene una sola fuente de agua que al ensuciarse ocasiona caos y desesperación en toda la población como se pudo evidenciar estos últimos días.

Esperamos que estas calamidades nos enseñen a ser solidarios, a valorar nuestros terruños y no abandonemos nuestros pueblos para ir a la engañosa lima y ubicarnos en los cerros o quebradas que sinceramente hoy vemos lo sensible que es toda la costa del país, pensamos que esto solo es el inicio ya que el calentamiento global es inevitable y que sus secuelas en adelante cada día serán peores.
En esta calamidad se pudo ver y escuchar de todo:
Se pudo ver a una heroína de la vida. Resurgir del medio del lodo.
Se pudo ver a don Rudy, preocupado por la gran turbidez del Rímac.
Se pudo ver la insolencia del alcalde Castañeda al decir que el puente no se cayó solo se desplomo.
Se pudo ver y reconocer lo frágil que es el hombre frente a la naturaleza, en tal sentido unamos esfuerzos, cuidemos nuestro medio ambiente y trabajemos en prevención.
Secretaria de Organización
FREDDICH




