27/05/21 – 04:20
Luis Alberto Arista Montoya*
El propio Mario Vargas Llosa ha reconocido que, en su juventud, se identificÍ con el credo polÍtico del marxismo, convirtiÍndose en ¿compaÍero de ruta? del comunismo, participando de las reuniones de un grupo radical denominado ¿Cahuide? inspirado, por aquel entonces, por la RevoluciÍn Cubana.
Luego, ya en Europa, da un giro a favor del liberalismo democrÍtico que es cuando comienza a leer las obras del filÍsofo liberal Karl R. Popper (quien naciÍ en Viena el 28 de julio de 1902, y muriÍ el 17 de septiembre de 1994). A propÍsito invito a leer su ensayo ¿La llamada de la Tribu? (2018), en el cual Vargas Llosa rinde tributo a Popper y otros filÍsofos.
Desde entonces su defensa y promociÍn a favor de la Cultura de la Libertad y del liberalismo democrÍtico y econÍmico es incansable, pertinaz. La semana pasada en la ciudad de Quito nuevamente enfatizÍ su posiciÍn, con la cual comulgan todos aquellos que se oponen a cualquier tipo de tiranÍa, autoritarismo, nacionalismo cerrado y populismo, ideologÍas patolÍgicas de nuestro tiempo que conculcan y violan los Derechos Humanos.
Dos son los libros de Popper que mÍs han contribuido en la formaciÍn democrÍtica del pensamiento y comportamiento republicano de nuestro Premio Nobel de Literatura: La Sociedad Abierta y sus enemigos (publicada en 1943), y La pobreza del historicismo (en 1957). La primera, dice Popper, constituye su aporte militante contra los totalitarismos que defienden un nacionalismo cerrado, autoritario y autÍrquico; su segunda obra constituye una de las mÍs lúcidas ¿refutaciones? cientÍficas al llamado ¿socialismo cientÍfico?, arcaica base doctrinaria de los partidos comunistas, hasta que se produjo en la URSS la reforma denominada perestroika, y, en Alemania, la caÍda del Muro de BerlÍn. Sin embargo esta anacrÍnica ideologÍa estÍ renaciendo peligrosamente en algunos paÍses, con la careta de un supuesto ¿socialismo del siglo XXI?.
En Perú ha reaparecido comandado por un partido de izquierda radical denominado Perú Libre, coludido con el grupo terrorista Sendero Luminoso, y financiado por el narcotrÍfico que tiene un coto cerrado en la selva del VRAEM. Los romÍnticos ¿anarco-sindicalistas? de antaÍo han sido superados por los terrorÍficos ¿narco-sindicalistas?: bajo la ideologÍa del ¿marxismo-leninismo-maoÍsmo-pensamiento Quispe-CerrÍn?: nueva versiÍn de Sendero Luminoso.
En 1975 Karl Popper escribiÍ su autobiografÍa intelectual bajo el tÍtulo ¿Búsqueda sin tÍrmino?, de donde gloso algunos pÍrrafos que nos pueden servir para comprender el ¿callejÍn oscuro? de la actual coyuntura polÍtica peruana, que se pone mÍs sombrÍa debido a la acciÍn del terrorismo sanguinario afincado en el VRAEN, un territorio cerrado e inaccesible desde donde los enemigos de la sociedad abierta (democrÍtica) actúan perversamente, logrando incluso a colocar a algunos ex -terroristas condenados como futuros parlamentarios, aprovechando ciertos intersticios del muermo sistema democrÍtico.
Entonces, escuchemos y leamos con atenciÍn lo que cuenta en su autobiografÍa Karl Popper, considerado, por Albert Einstein, el mÍs importante filÍsofo de la Ciencia del siglo XX por su monumental obra La LÍgica de la InvestigaciÍn CientÍfica (publicada en 1962). Popper, el decepcionado comunista, escribe lo siguiente:
-¿Durante algún tiempo mantuve ciertas dudas respecto a los comunistas de Austria. Pero en la primavera de 1919, yo, junto, con unos amigos, fui convertido al comunismo por su propaganda. Durante unos dos o tres meses me considerÍ comunista.
Pronto quedÍ desencantado. Fue a causa de un violento incidente que me enfrentÍ con el comunismo, y que pronto habÍa de alejarme enteramente del marxismo, fue uno de los mÍs importantes de mi vida. OcurriÍ muy poco antes de mi decimosÍptimo cumpleaÍos. En Viena se desencadenÍ un tiroteo durante una manifestaciÍn de jÍvenes socialistas no armados, que, instigados por los comunistas, trataban de ayudar a algunos comunistas que estaban arrestados en la estaciÍn central de la policÍa de Viena. Varios jÍvenes obreros socialistas y comunistas [el joven Popper, por aquel entonces, trabajaba como carpintero] fueron muertos. Yo – dice Popper- estaba aterrorizado y espantado de la brutalidad de la policÍa., pero tambiÍn de mÍ mismo. Porque sentÍa que, como marxista, compartÍa parte de la responsabilidad por la tragedia “ en principio al menos, la teorÍa marxista demandaba que la lucha de clases sea intensificada, con vistas a acelerar la llegada del socialismo. Su tesis es que aunque la revoluciÍn pueda reclamar algunas vÍctimas, el capitalismo estÍ reclamando mucho mÍs vÍctimas que toda revoluciÍn socialista.
-Yo vi cÍmo habÍa funcionado en mi caso este mecanismo y quedÍ horrorizado. Lo vi tambiÍn funcionar, especialmente en mis amigos comunistas.
-Pronto, en la Ípoca que tenÍa diecisiete aÍos me habÍa convertido en un anticomunista. Me habÍa percatado del carÍcter dogmÍtico de su credo y de su increÍble arrogancia intelectual. Era una cosa terrible arrogarse un tipo de conocimiento que convertÍa en un deber arriesgar la vida de otras personas por un dogma acrÍticamente aceptado, o por un sueÍo que podrÍa resultar no ser realizable. Era algo particularmente pernicioso para un intelectual, para uno que podÍa leer y pensar. Me sentÍ terriblemente deprimido por haber caÍdo en semejante trampa.
-Me costÍ algunos aÍos de estudio antes de poder sentir, con cierta confianza, que habÍa captado el núcleo de la argumentaciÍn comunista. Se trata de una profecÍa combinada con una apelaciÍn a la siguiente ley moral: ¡Ayuda a traer lo inevitable! Por supuesto, hablÍ de ello a mis amigos. Aparecieron tambiÍn con fuerza aquÍllos movimientos autoritarios que mÍs tarde fueron denominados fascistas.
– Me costÍ cierto tiempo reconocer que la tesis sobre el ¿socialismo cientÍfico? no es mÍs que un bello sueÍo; que la libertad es mÍs importante que la igualdad; que el intento de realizar la igualdad pone en peligro la libertad y que, si se pierde la libertad, ni siquiera habrÍ igualdad entre los no libres.
– Pero hasta diecisÍis aÍos mÍs tarde, en 1935, no comencÍ a escribir mi crÍtica cientÍfica al marxismo con intenciÍn de publicar mis escritos. Como resultado aparecieron dos libros mÍos entre 1935 y 1943: La Miseria del Historicismo y La Sociedad Abierta y sus Enemigos? (p. 44ss)
Estos dos libros de Popper fueron los que mÍs influyeron en la formaciÍn del pensamiento republicano del historiador peruano Jorge Basadre, del novelista y ensayista Mario Vargas Llosa, y del lÍder de la gastronomÍa peruana GastÍn Acurio (vÍase, a propÍsito, su artÍculo-ensayo titulado ¿Somos libres, seÍmoslo siempre?, publicado en el diario El Comercio el 23 de marzo del 2014), que recomiendo leer para comprender el sombrÍo panorama polÍtico en que se debate hoy la sociedad peruana, y para ejercer una buena elecciÍn el prÍximo 6 de junio en defensa de la democracia republicana, de la vida y de la dignidad humana.
____EDITORIAL. Para Radio Reina de la Selva. Lima 27 de mayo de 2021. Luis Alberto Arista Montoya.




