La Jalca Grande, Amazonas.— Cansada de cuatro años de promesas incumplidas y de la ausencia de acciones concretas por parte del Estado, la Comunidad Campesina de La Jalca Grande anunció públicamente que asumirá la reconstrucción de su emblemática Torre Exenta, monumento histórico destruido por el terremoto de noviembre de 2021, si el Ministerio de Cultura no responde en un plazo máximo de 90 días calendario.

Así lo expresa una carta dirigida a la opinión pública, fechada el 28 de enero de 2026, en la que la Junta Directiva Comunal recuerda que el Ambiente Urbano Monumental de La Jalca Grande permanece desde entonces sin su principal símbolo arquitectónico y cultural. Pese a que la responsabilidad de la reconstrucción fue asumida oficialmente por el Ministerio de Cultura, la obra nunca se ejecutó, sin que hasta hoy se brinde una explicación clara a la población.
En el documento, la comunidad manifiesta sentirse “olvidada y engañada” por las reiteradas promesas que no se materializaron, advirtiendo que seguir esperando equivale a condenar a las nuevas generaciones al desconocimiento de su historia, identidad y valores culturales. Las imágenes del derrumbe, aún frescas en la memoria colectiva, contrastan con las fotografías de la Torre Exenta en pie, cuando aún dominaba el paisaje urbano como testimonio de la arquitectura tradicional jalquina.

Ante la inacción estatal, la comunidad ha decidido recuperar el control de su patrimonio. Amparados en su conocimiento ancestral y en los sistemas constructivos tradicionales con los que fue edificada la torre, los comuneros anuncian que están en capacidad de iniciar directamente la reconstrucción, manteniendo viva una técnica heredada por generaciones y aún presente en sus actuales edificaciones.
La asamblea comunal del 20 de diciembre de 2025 acordó que, si hasta el 1 de abril de 2026 no existe una respuesta formal y vinculante del Ministerio de Cultura, será la propia Comunidad Campesina de La Jalca Grande la que ejecute la reconstrucción de la Torre Exenta, decisión que ya fue comunicada oficialmente a dicho sector del Estado.
Este pronunciamiento no solo es un reclamo por una obra pendiente, sino también un acto de afirmación cultural y de autonomía comunitaria. La Jalca Grande alza la voz para defender su patrimonio histórico y deja un mensaje claro: cuando el Estado abandona, los pueblos no renuncian a su memoria ni a su identidad.




