Molinopampa – Amazonas.— La paciencia de los pobladores de Molinopampa comienza a agotarse. Vecinos del distrito exigen al Gobierno Regional de Amazonas (GOREA) que cumpla los compromisos asumidos durante la asamblea realizada el martes 27, donde se anunció la intervención inmediata con mantenimiento y maquinaria en el Eje Vial III, específicamente en el tramo Molinopampa – Alto Imaza.
Según el testimonio recogido por Despierta Chachapoyas, las constantes lluvias vienen deteriorando aceleradamente la carretera, al punto que ya no es posible transitar con motocar para sacar productos básicos como la leche, principal sustento económico de muchas familias. Cada precipitación fuerte provoca derrumbes, incrementando el riesgo de accidentes y el aislamiento progresivo de la población.
Los pobladores denuncian que este tramo nunca fue trabajado adecuadamente y que, lejos de una solución definitiva, solo se realizaron intervenciones deficientes, agravando el estado de la vía. “Se comprometieron a enviar maquinaria, pero hasta el momento no ha llegado nada. No sabemos qué están esperando, ¿que ocurra una desgracia?”, expresó una vecina visiblemente indignada.
El reclamo también alcanza al sector Transportes del GOREA, señalado por no ejecutar el mantenimiento prometido, pese a conocer que el Eje Vial III es una ruta estratégica para la producción y el abastecimiento de la zona. “Cada día la carretera está peor”, advirtieron los pobladores, quienes anunciaron que documentarán con fotografías la crítica situación.
Asimismo, hicieron un llamado urgente a Defensa Civil, alertando que Molinopampa sufre inundaciones recurrentes en temporada de lluvias y que hasta ahora no se ha realizado una evaluación de daños, exponiendo a las familias a pérdidas materiales y riesgos mayores.
Comentario periodístico:
Lo que ocurre en Molinopampa no es un hecho aislado, sino el reflejo de una gestión reactiva y tardía del GOREA frente a una temporada de lluvias previsible. Los compromisos públicos no pueden quedarse en actas de asamblea sin ejecución. Cada día de inacción incrementa el riesgo de accidentes, pérdidas económicas y aislamiento, y la responsabilidad será exclusivamente de quienes prometieron intervenir y no lo hicieron. La población ya habló; ahora le toca responder al Gobierno Regional de Amazonas.




