Un nuevo derrame de petróleo ha sido reportado por pobladores del sector carretera Pantaam, en las inmediaciones del caserío Alan García Pérez, distrito de Nieva, provincia de Condorcanqui, generando preocupación por el impacto ambiental en la zona.
Según testimonios de los comuneros, el crudo se habría filtrado hacia una quebrada cercana, afectando directamente la biodiversidad del ecosistema y poniendo en riesgo la calidad del agua. La preocupación radica en que este afluente podría conectar con ríos mayores, ampliando el daño ambiental y afectando a más comunidades.
Los habitantes de la zona advirtieron que el derrame no solo compromete la flora y fauna local, sino también las actividades cotidianas de las poblaciones cercanas, que dependen de estas fuentes de agua para consumo, pesca y otras labores.
Asimismo, denunciaron que este tipo de incidentes no es aislado, sino parte de una problemática recurrente en la zona, donde las fallas en infraestructura o mantenimiento de las instalaciones petroleras continúan generando riesgos ambientales.
Ante esta situación, los pobladores hicieron un llamado urgente a las autoridades locales, regionales y a los organismos competentes para que se constituyan en la zona, verifiquen los hechos y activen los protocolos de emergencia correspondientes.
En ese sentido, se espera la intervención de entidades como el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) y la empresa Petroperú, a fin de contener el derrame, evaluar los daños y ejecutar acciones de remediación ambiental.
La población también exige transparencia en la información, así como la determinación de responsabilidades frente a un hecho que podría tener consecuencias graves para el equilibrio ecológico y la salud pública.
Este nuevo incidente vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad ambiental de la provincia de Condorcanqui, donde la actividad petrolera y la falta de control efectivo continúan siendo motivo de preocupación para las comunidades.




