Cinco días Sin Agua, MÁS DE CINCO AÑOS SIN RESPUESTAS

Facebook
LinkedIn
WhatsApp
X
Telegram

Por: Jindley Vargas / Presidente del FREDDICH.

La crisis del agua potable en Chachapoyas no es un episodio aislado, sino el reflejo de un sistema debilitado por la desidia y la falta de voluntad política. A pesar de múltiples promesas e inversiones, los cortes se prolongan por días, los teléfonos de atención no responden y las cisternas, cuando aparecen, apenas cubren lo básico con agua no apta para el consumo humano. La consecuencia es clara: familias expuestas a enfermedades y una calidad de vida que se deteriora cada vez más.

La situación se ha convertido en el espejo de una institucionalidad indiferente y una ciudadanía resignada. Mientras las familias sufren un servicio cada vez más precario, EMUSAP y las autoridades incumplen compromisos asumidos en reuniones y protestas. Lo más grave es que, en pleno proceso electoral, los candidatos también callan, como si el derecho al agua no mereciera incomodar amistades ni comprometer posiciones. Así, la ciudad se hunde en un círculo vicioso: sin agua, sin explicaciones, sin alternativas y sin liderazgo.

En medio de esta crisis, cada vez más ciudadanos se comunican conmigo, compartiendo su indignación y pidiendo que hagamos algo. Extrañan la intervención aguerrida que antes sacudía la indiferencia y reconocen que la voz ciudadana necesita volver a hacerse sentir con fuerza. Ese llamado confirma que la etapa de fiscalización ya no basta: se requiere protagonismo, decisión y liderazgo informado para transformar la indignación en acción.

El agua es vida, y en Chachapoyas se ha convertido en un símbolo de abandono. El silencio de quienes aspiran a gobernar compromete su credibilidad: no se puede dirigir una ciudad ignorando su necesidad más básica.

Hoy, la ciudadanía exige más que diagnósticos: exige acción. Y ese clamor abre el camino inevitable de pasar de la fiscalización al protagonismo, para que la esperanza se convierta en fuerza transformadora y la dignidad de nuestra gente vuelva a ser el centro.

Artículos relacionados: