Fiscalía logra sentencia contra ciudadano que insultó y discriminó a policía por el color de su piel
La Fiscalía Penal Supraprovincial Especializada en Derechos Humanos y Contra el Terrorismo de Amazonas logró una importante sentencia judicial en un caso de discriminación racial ocurrido en la ciudad de Chachapoyas, reafirmando que el racismo no solo constituye un acto socialmente repudiable, sino también un delito sancionado por la ley peruana.
El Poder Judicial declaró la responsabilidad penal del ciudadano Aldo Clodo Zegarra Sánchez por el delito de discriminación racial en agravio del efectivo policial David Ramos Góngora.
Durante el juicio oral, el fiscal provincial Robinson Calderón Carrillo logró acreditar que el acusado mantenía una rencilla previa con el agente policial, originada tras una intervención realizada anteriormente por efectivos de tránsito debido a que el hoy sentenciado conducía un vehículo con la revisión técnica vencida.

Según la investigación fiscal, los hechos ocurrieron el 9 de mayo de 2025, cuando el suboficial David Ramos Góngora realizaba labores de patrullaje a pie en inmediaciones del mercado modelo de Chachapoyas. En ese momento, fue interceptado por el acusado, quien comenzó a lanzar expresiones ofensivas y de contenido racista relacionadas directamente con el color de piel del efectivo policial.
Entre los insultos registrados durante el proceso figuran frases denigrantes como “habla pe King Kong”, “negro eres pues” y posteriormente “vamos pues a hablar con tu jefe, esclavo”, expresiones que fueron consideradas agravantes por su claro contenido discriminatorio y humillante.
La Fiscalía también acreditó que la conducta hostil continuó incluso dentro de la Comisaría Sectorial de Chachapoyas, donde el acusado persistió en los insultos, amenazas y actos de menosprecio contra el agente policial, llegando incluso a escupirlo durante el incidente.
El fallo judicial estableció un período de prueba de un año para el sentenciado, quien deberá cumplir estrictas reglas de conducta impuestas por el juzgado, entre ellas no cambiar de domicilio sin autorización judicial, acudir mensualmente al órgano jurisdiccional para reportar sus actividades y cumplir con el control biométrico correspondiente.
Asimismo, se dispuso el pago de una reparación civil ascendente a cinco mil soles a favor del efectivo policial agraviado, monto que ya fue cancelado mediante acuerdo reparatorio previo.
El Ministerio Público destacó que esta sentencia constituye un precedente importante en la lucha contra toda forma de discriminación, recordando que las expresiones racistas y los actos de humillación por origen étnico o color de piel no pueden ser normalizados en la sociedad.
La Fiscalía Especializada en Derechos Humanos de Amazonas remarcó además que la discriminación racial constituye un delito tipificado en el Código Penal peruano y puede acarrear sanciones penales para quienes incurran en este tipo de conductas.
Finalmente, las autoridades exhortaron a la ciudadanía a promover una cultura de respeto, igualdad y dignidad humana, señalando que ningún ciudadano debe ser objeto de ataques, insultos o humillaciones por su apariencia física, color de piel o condición social.




