Chachapoyas: Detectan incumplimiento de requisitos en empresa encargada del manejo de residuos
La dirección del Hospital Regional Virgen de Fátima dispuso la cancelación del servicio de manejo de residuos sólidos biocontaminados, tras detectar incumplimientos en los requisitos administrativos por parte de la empresa contratada.
La medida fue adoptada luego de un informe emitido por el Órgano de Control Interno, el cual formuló observaciones al proceso de contratación, advirtiendo que la empresa no cumplió con presentar la totalidad de la documentación obligatoria exigida por la normativa vigente.
Suspensión inmediata del servicio
Tras una verificación realizada por el área de Logística, se determinó que la empresa carecía de uno de los documentos administrativos indispensables para operar este tipo de servicio especializado, lo que motivó la suspensión inmediata de la orden de servicio emitida.
La administración hospitalaria dejó sin efecto el contrato mediante comunicación formal, en cumplimiento de los procedimientos legales correspondientes.

Garantizan continuidad del servicio
Ante esta situación, la dirección del hospital activó de inmediato un plan de contingencia, asegurando la continuidad del servicio mediante un proveedor alterno que cuenta con todas las certificaciones exigidas por el Ministerio del Ambiente y el Ministerio de Salud.
De esta manera, se garantiza que el proceso de recolección y disposición final de residuos biocontaminados continúe desarrollándose con normalidad y bajo estándares de seguridad.
Mensaje de firmeza institucional
La administración del nosocomio enfatizó que no permitirá flexibilizaciones en los estándares de contratación, reafirmando su compromiso con la transparencia y el cumplimiento estricto de la normativa.
Asimismo, destacó que estas acciones buscan proteger los intereses operativos, económicos e institucionales del hospital.
Apertura y transparencia
Finalmente, la dirección del Hospital Virgen de Fátima reiteró su disposición a brindar información clara y oportuna a la ciudadanía, reconociendo el rol de vigilancia de la población y los medios de comunicación.
Este caso pone en evidencia la importancia de fortalecer los mecanismos de control en los procesos de contratación pública, especialmente en servicios sensibles vinculados a la salud.




