Jindley Vargas
1. LA REALIDAD DEL SERVICIO: DEL HITO DE 1993 AL COLAPSO POR CUOTEO POLÍTICO
Quien aspire a conducir los destinos de la Municipalidad Provincial de Chachapoyas debe conocer con rigor la trayectoria de nuestra infraestructura hídrica. En junio de 1993, con la inauguración de la planta de tratamiento de El Prado, diseñada para un caudal de 30 L/s, nuestra ciudad se convirtió en una de las primeras del Perú en contar con agua potable las 24 horas del día.
Sin embargo, ese hito duró poco. La crisis actual no es un problema reciente ni fortuito, sino el resultado del cuoteo político endémico que capturó a la empresa desde sus inicios. La designación no meritocrática de directivos, sumada a la nula previsión para ampliar las redes de captación, conducción y almacenamiento frente al crecimiento urbano de Chachapoyas y Huancas, redujo drásticamente la calidad, cantidad y continuidad del servicio.
2. LA INTERVENCIÓN CENTRALISTA: EL FRACASO DEL MODELO OTASS-RAT
Esta debacle de gestión municipal sirvió de pretexto para la llegada del Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS) y la posterior imposición del Régimen de Apoyo Transitorio (RAT). Lejos de resolver el problema, la tutela centralista acumuló un nuevo fracaso institucional evidenciado en cuatro fallas críticas:
• Saturación burocrática: Se incrementó la planilla de escritorio con personal ajeno a la realidad local, recortando presupuesto para la capacidad operativa en campo.
• Vulnerabilidad operativa: Persiste la parálisis de la planta de El Prado ante episodios de colmatación por sedimentos y carga orgánica por taninos en la cuenca de Tilacancha.
• Pérdidas físicas y comerciales: Los medidores registran aire en diversos sectores, las redes sufren fugas por falta de regulación de presiones y no se cuenta con un catastro técnico para erradicar conexiones clandestinas.
• Expansión irresponsable: Se promueve la integración de nuevas localidades cuando ni siquiera se garantiza la continuidad hídrica en la propia capital provincial.
3. LA PROPUESTA TÉCNICA E INTEGRAL PARA LA GESTIÓN MUNICIPAL
El abordaje de la problemática del agua potable no admite improvisaciones en los planes de gobierno. La solución requiere una intervención estructurada en cuatro ejes técnicos:
A. RECUPERACIÓN INSTITUCIONAL Y MERITOCRACIA
• Exigir el fin del RAT-OTASS y la devolución inmediata de EMUSAP S.R.L. al fuero municipal.
• Reestructurar la empresa orientando los recursos hacia el fortalecimiento operativo de campo.
• Designar la gerencia y plana directiva mediante concurso público de méritos bajo el régimen SERVIR o la incorporación de Gerentes Públicos.
B. MANTENIMIENTO PREVENTIVO DE CUENCA
• Actualizar el Plan Maestro Optimizado (PMO).
• Programar desbroces periódicos, limpieza de la bocatoma y mantenimiento preventivo de la línea de conducción en la cuenca de Tilacancha para evitar la colmatación y el exceso de taninos.
C. INGENIERÍA DE RED Y CONTROL DE PÉRDIDAS
• Desarrollar el modelo hidráulico y catastro técnico de redes para equilibrar y regular las presiones en los diferentes sectores de la ciudad.
• Reducir las pérdidas por fugas en tuberías y erradicar las conexiones clandestinas mediante la actualización del catastro de usuarios.
D. INFRAESTRUCTURA DE ALMACENAMIENTO Y REGULACIÓN
• Ejecutar el proyecto de siembra y cosecha de agua mediante la represa de regulación en la parte alta de la bocatoma de Tilacancha.
• Garantizar la continuidad del servicio las 24 horas del día para las zonas tradicionales, las nuevas expansiones urbanas de Chachapoyas y el distrito de Huancas.
4. EL COMPROMISO CON LA CIUDADANÍA
La problemática del agua potable constituye el eje irrenunciable de la gestión provincial. La ciudadanía se ha ganado a pulso el derecho inalienable de plantear las alternativas para su propio desarrollo y de establecer las condiciones de esta elección. A los candidatos a la alcaldía les decimos con absoluta claridad: ustedes no le están haciendo un favor a la ciudad, están pidiéndole trabajo a Chachapoyas.
Por ello, tienen el deber insoslayable de estudiar estos diagnósticos, respaldar la recuperación de EMUSAP S.R.L. e integrar proyectos de saneamiento con respaldo profesional verificado en sus planes de gobierno. A Chachapoyas ya no le sirven los vendedores de ilusiones: la ciudad exige trabajadores de soluciones con la altura ética y técnica suficiente para devolverle la dignidad, la salud y el desarrollo a nuestra provincia




