LOS NIÑOS, LOS TERREMOTOS y las ineficiencias gubernamentales.

Facebook
LinkedIn
WhatsApp
X
Telegram

Rudecindo Vega Carreazo

Permanente, recurrente, cada vez más predecible, son los fenómenos del niño/niña en sus diferentes modalidades y magnitudes y; los terremotos en diferentes zonas del país. Temporal, sorprendente e impredecible son las respuestas gubernamentales para prepararnos y atender dichos fenómenos naturales. El impacto del niño y terremotos es devastador para familias, pueblos, ciudades y el país. Las respuestas gubernamentales no han sido buenas, han servido para atender daños de urgencia, no para rehabilitar, reconstruir y aprovechar la desgracias para desarrollar. Somos un desastre mayor que los “desastres naturales”, no somos capaces de planificar, prevenir y gestionar lo que sabemos que ocurrirá los próximos meses o años. No aprendemos de nuestras desgracias, las usamos, para empeorar, no mejorar.

El fenómeno del niño y los terremotos, usualmente, para incrementar nuestra desgracia, desnudan ineficiencia, incapacidad y corrupción gubernamental. Los daños y perjuicios se atienden a medias, mal o no se realizan ni las obras ni proyectos, llega otro fenómeno natural que causa más “desastres”, incrementa los daños, manda al olvido los anteriores e, igual, se atienden a medias, mal o se vuelven a dejar al olvido. Es un círculo vicioso y perverso. Las reacciones  gubernamentales, mantienen la inercia de movilizarse (usualmente desordenados y desorganizados) para atender la urgencia y daño inmediato, sigue una rehabilitación de emergencias (usualmente incompleta) y culmina con propuestas de reconstrucción marcadas por la ineficiencia y corrupción.

LA INORGÁNICA ATENCION GUBERNAMENTAL

El estado tiene organismos especializados y operativos para intervenir en caso de fenómenos naturales, INDECI, EFEN, IGP, IMARPE y otros. En casos graves, ha creado algún organismo nuevo: ORDESUR para atender el sismo ocurrido en Arequipa (21 de junio 2001) que afectó el sur del país; el Programa de Reconstrucción de Viviendas para atender el sismo ocurrido en Lamas (25 septiembre 2005) que afectó el norte; FORSUR, creado para atender el sismo ocurrido en Pisco (15 agosto 2007) afectó el centro; y, La Autoridad para la Reconstrucción con Cambios creada el 2017 para atender el Fenómeno del Niño Costero.

ORDESUR fue creado el 22 de agosto mediante DU N° 101-2001 y adscrito al desactivado Ministerio de la Presidencia (2002), continuó bajo el Ministerio de Vivienda hasta su extinción el 31 de agosto de 2003 mediante DS 019-2003-VIVIENDA. La Comisión Multisectorial para dirigirla no funcionó, operó con una Dirección Ejecutiva dirigida desde el Ministerio a cargo de Carlos Bruce. Fue temporal, trabajo con autoridades regionales y locales lo que permitió la transferencia de proyectos y obras a las municipalidades y gobiernos regionales. Hubo problemas de gestión pero funcionó.

El sismo de Lamas del 2005 fue atendido por el Programa de Reconstrucción de Viviendas creado por DS N° 022-2005-VIVIENDA del 10 de noviembre del 2005, el cual fue declarado de necesidad nacional mediante DU N° 032 el 09 de noviembre del 2005 para permitirle articulación y coordinación con otros sectores, atendió con éxito la emergencia y rehabilitación, la reconstrucción tuvo serios problemas de financiamiento, ejecución y perdida empoderamiento luego del cambio de gobierno. Fue un programa sectorial, no un nuevo organismo, tuvo impacto mientras fue empoderado.

FORSUR fue creado para atender el terremoto de Pisco, por Ley N° 29078 (28 agosto, 2007), como organismo adscrito a la PCM, su primer directorio fue dirigido por el empresario Julio Favre (+), su diseño institucional, muy “inusual”, contempló un organismo público sin responsabilidad funcional de sus directivos. Muchos proyectos y obras abandonados, mal realizados, saturadas de corrupción y gestión ineficiente. El 2011, el nuevo gobierno, anunció su desactivación y mediante una serie de normas sectoriales, dirigidas desde el ministerio de Vivienda, dejó de existir el 2013.

La Autoridad de la Reconstrucción con cambios se creó el 29 de abril del 2017 (Ley N° 30556), para atender los estragos del niño costero que ocasionó daños en 13 departamentos, fue adscrita a la PCM. Nuevamente cargo con denuncias de ineficiencia, inoperatividad, obras no realizadas y corrupción, fue extinguida el 31 de diciembre del 2023 y absorbida por la Autoridad Nacional de Infraestructura (Ley N° 31841), la cual padece sus mismos problemas.

En el caso del fenómeno del niño, cabe recordar que en 1997 (gobierno de Alberto Fujimori), la atención del mismo se realizó mediante el Plan Nacional de Contingencia liderado desde el Ministerio de Economía e integraba varios ministerios y organismos descentralizados. No generó un organismo nuevo, en la parte operativa el Ministerio de la Presidencia (que dirigía todos los “gobiernos regionales”) fue el articulador. Asimismo, en el fenómeno del niño de 1983, “Meganiño”, el más devastador del siglo XX (segundo gobierno de Fernando Belaunde), fue atendido multisectorialmente bajo la coordinación directa de las FFAA.

El gobierno de Keiko Fujimori fue “recibido” con los sismos de Junín (Chupaca, 18 de julio) y Ayacucho (Parinacochas, 20 de agosto), la DANA Anibal (16 de agosto) que inundó Lima con lloviznas y, un instalado fenómeno del niño que se anuncia muy fuerte, durará hasta marzo del 2027, con picos altos en octubre, noviembre y diciembre. Es un gobierno nuevo, instalándose, ojala lo ocurrido sirva para afinar su organización, atención y gestión del fenómeno del niño. Está padeciendo, en la atención de la emergencia y rehabilitación, igual que los gobiernos anteriores, desorden y poca efectividad, ojala corrija, consiga eficiencia y cero corrupción, pero, sobre todo, establezca una política pública permanente y sostenible para atender nuestras recurrentes desgracias y emergencias.

SUGERENCIA AL GOBIERNO

Toda desgracia y emergencia conlleva rehabilitación y/o reconstrucción, pero, sobre todo, es, algo que los peruanos no hacemos, una oportunidad de desarrollo. Las desgracias pueden servir para impulsar nuevas propuestas de desarrollo productivo, infraestructura y calidad de vida a nivel local, regional y nacional. No requerimos nuevos organismos para emprender esta tarea, basta decisión y voluntad política de hacerla permanente, no sujeta a decisión temporales, cada vez que la naturaleza ajusta y pone a prueba nuestras incapacidades. A la luz de la experiencia nacional, presidenta Fujimori, promueva:

  1. Una política estatal que atienda los fenómenos naturales con políticas permanentes, no solo temporales. Sus 5 años de gobierno interviniendo permanentemente en ellos, sin cambio de gobierno, serían un legado para el país.
  2. Declare en emergencia todos los servicios públicos, proyectos y obras en todo el país con un sistema de gestión gubernamental que guie su eficiencia y evite la corrupción que esas emergencias provocan.
  3. Ese sistema de gestión empodérelo en un organismo, funcionario o autoridad de alto nivel existente que informe sus avances en cada Consejo de ministros.

Artículos relacionados: