La Municipalidad Provincial de Condorcanqui ejecutó la reparación de la cuadra uno de la avenida Ciro Alegría con un plazo de 21 días. La Contraloría detectó falta de estudios técnicos, deficiencias en la compactación, ausencia de controles de calidad del concreto y problemas en las juntas del pavimento.
Amazonas. La Contraloría General de la República advirtió cinco situaciones adversas durante la ejecución de los trabajos de reparación de la calzada de la cuadra uno de la avenida Ciro Alegría, en Santa María de Nieva, provincia de Condorcanqui.
Según el Informe de Visita de Control N.° 011-2026-OCI/2900-SVC, las deficiencias identificadas podrían comprometer la calidad, durabilidad y vida útil del pavimento, generando el riesgo de que una intervención recientemente ejecutada presente deterioro prematuro.
La obra fue contratada por la Municipalidad Provincial de Condorcanqui por un monto de S/ 43 999, con un plazo de ejecución de 21 días calendario, comprendido entre el 26 de junio y el 16 de julio de 2026.
Cinco alertas bajo la lupa
Durante la revisión del expediente técnico, la Contraloría encontró incompatibilidades entre sus componentes, además de la ausencia de estudios y ensayos que permitan sustentar adecuadamente la estructura del pavimento.
Durante la inspección física también se observaron superficies irregulares, desniveles y empozamientos de agua, además de material de relleno con presencia de humedad.
Otro aspecto observado fue que no se evidenció el empleo de equipos mecánicos para realizar la compactación, situación que podría afectar la estabilidad y el desempeño de la calzada.
La Contraloría también cuestionó la definición de las juntas del pavimento. El expediente técnico no establecería de manera adecuada su ubicación, distribución y características. En campo se verificó que algunos paños de concreto de grandes dimensiones no cuentan con juntas intermedias, lo que podría favorecer la aparición de fisuras y acelerar el deterioro de la infraestructura.
Sin controles suficientes sobre el concreto
Una tercera alerta está relacionada con el control de calidad del concreto.
Durante el vaciado, según la inspección de control, no se evidenció la realización de pruebas destinadas a verificar su consistencia y resistencia. Tampoco se observó el empleo del equipo de vibración contemplado en las especificaciones técnicas.
Estas condiciones podrían afectar la calidad y durabilidad del pavimento ejecutado.
¿Un año de garantía cuando la norma establece siete?
La Contraloría también puso atención en las condiciones contractuales.
La municipalidad contrató los trabajos bajo la modalidad de prestación de servicios y estableció un año de responsabilidad por vicios ocultos.
Sin embargo, el órgano de control señala que, para contratos de ejecución de obras, la normativa establece un periodo no menor de siete años, situación que podría limitar la posibilidad de exigir responsabilidades por eventuales defectos que sean detectados posteriormente.
Sin profesional responsable en la inspección
A ello se suma otra observación: durante la visita de control no se evidenció la presencia del profesional responsable de dirigir técnicamente los trabajos, pese a que los términos de referencia establecían la obligación de contar con un ingeniero civil o arquitecto.
Para la Contraloría, esta situación genera el riesgo de que los trabajos se ejecuten sin una adecuada dirección técnica y, consecuentemente, se vea afectada la calidad de la intervención.
Una obra que ahora queda bajo observación
El caso de la avenida Ciro Alegría plantea una pregunta que deberá ser respondida por la Municipalidad Provincial de Condorcanqui: ¿cómo se garantizará que una obra ejecutada con recursos públicos cumpla con las condiciones técnicas necesarias para tener la calidad y durabilidad esperadas?
La advertencia de la Contraloría no establece por sí sola la existencia de responsabilidad administrativa, civil o penal. Corresponde a las autoridades competentes evaluar las situaciones advertidas y determinar las acciones que correspondan.
Lo que sí queda registrado es una alerta concreta: una obra vial de S/ 43 999 presenta deficiencias técnicas que, según el órgano de control, podrían comprometer su vida útil.
Y cuando se trata de infraestructura pública, la ciudadanía no solamente tiene derecho a una obra terminada.




