La ciudadana Jenny Solís Calero acudió al Concejo Municipal de Chachapoyas y, con documentos en mano, exigió esclarecer quién solicitó el cemento a los vecinos, con qué autorización y cómo fue administrado. También cuestionó que no se le entregue información sobre el vínculo contractual de Gledis Mirano Mazuelos con la municipalidad.
Una intervención ciudadana que merece ser destacada se produjo durante una sesión del Concejo Municipal de Chachapoyas.
La protagonista fue Jenny Solís Calero, representante de los vecinos de la cuadra 13 del jirón Salamanca, quien decidió dar la cara ante los regidores para exigir algo que, según sus propias palabras, debería ser elemental en toda administración pública: transparencia, esclarecimiento y fiscalización.
Y lo hizo frente a un asunto que viene generando interrogantes: el aporte de 499 bolsas de cemento realizado por los vecinos para una obra de movilidad urbana.

JENNY SOLÍS NO FUE A PEDIR FAVORES: FUE A PEDIR RESPUESTAS
La ciudadana fue clara al señalar que los vecinos no pretenden confrontar ni perjudicar a ninguna persona.
Su pedido es que se determine quién solicitó el cemento, bajo qué condiciones, quién autorizó esa solicitud y qué documento municipal respaldó dicha actuación.
Y aquí aparece un elemento que la propia Jenny decidió poner sobre la mesa.
Los vecinos recurrieron a la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública para conocer cómo fueron administradas las 499 bolsas de cemento.
Según explicó ante el Concejo, la primera respuesta municipal fue incompleta y, después de reiterar su pedido, recibió documentación de manera parcial.
Es decir: tuvieron que insistir para conseguir información sobre un aporte realizado por los propios ciudadanos.

¿Y QUÉ PASA CON GLEDIS MIRANO?
Aquí aparece uno de los puntos más delicados de la denuncia.
Jenny Solís informó al Concejo que Gledis Mirano Mazuelos había presentado una carta solicitando tutela preventiva de sus datos personales y cuestionando, entre otros aspectos, el alcance de las firmas del denominado Memorial de los Vecinos.
La propia Jenny reconoció que toda persona tiene derecho a proteger sus datos personales, su honor y su reputación.
Pero hizo una precisión fundamental:
Los vecinos no estaban solicitando sus datos personales.
Según explicó, lo que habían pedido era información relacionada con qué vínculo contractual tenía Gledis Mirano con la municipalidad durante el periodo en que, según los vecinos, se les solicitó el cemento.
Y allí lanzó una frase que resume su preocupación:
“Yo no sé por qué, yo, es mi percepción personal, y aquí hay un blindaje, porque no se nos ha dado la información completa”.
“Blindaje” es la percepción expresada por la ciudadana, no una conclusión judicial ni administrativa. Pero precisamente por eso la pregunta merece una respuesta documentada.
JENNY SOLÍS: “SI TIENEN DUDAS, VAYAN CASA POR CASA”
Lejos de esconderse detrás de un documento colectivo, Jenny Solís defendió públicamente las firmas de los vecinos.
Dijo que, si existían dudas sobre quiénes respaldaban el reclamo, era muy sencillo comprobarlo: ir a la cuadra 13 del jirón Salamanca y preguntar directamente a las familias.
Incluso señaló que son únicamente 11 familias y que la verificación podía hacerse directamente en sus domicilios.
Y explicó por qué decidió asumir personalmente la representación:
“Si yo doy la cara en los documentos, en los papeles, ¿saben por qué es? Porque los vecinos confiaron en mí”.
Ese es, sin duda, uno de los aspectos más destacables de su participación.
Jenny Solís no está hablando desde el anonimato. Está poniendo su nombre y su presencia ante el Concejo Municipal.
499 BOLSAS DE CEMENTO Y MUCHAS PREGUNTAS
Los vecinos sostienen que aportaron 499 bolsas de cemento, con aportes individuales que, según Jenny, llegaron aproximadamente a S/1,700 por vecino, e incluso una vecina habría realizado un pago de S/1,800 a crédito.
Mientras tanto, la información proporcionada por la municipalidad señala que las bolsas ingresaron progresivamente a la obra entre marzo y mayo.
También se informó que el control se habría efectuado mediante un kárdex del almacén de obra, que no existiría PECOSA porque el cemento habría ingresado directamente a la obra y que no se suscribieron actas por los ingresos parciales.
Y hay otra pregunta:
¿Por qué no existe un acta de cesión ni acuerdo de Concejo mediante el cual se haya aprobado la aceptación del aporte?
EL OCI TAMBIÉN PUSO EL TEMA BAJO LA LUPA
La preocupación de los vecinos no se basa exclusivamente en su percepción.
Jenny recordó ante el Concejo que el Órgano de Control Institucional (OCI) emitió el Informe de Hito de Control N.° 009-2026-OCI/0328-SCC, en el que identificó una situación adversa relacionada con las 499 bolsas de cemento.
Como consecuencia, la municipalidad formuló un plan de acción que contemplaba, entre otras medidas, una reunión con los aportantes y la solicitud de un informe legal.
La ciudadana sostuvo además que una reunión que inicialmente debía realizarse el 27 de julio no se habría concretado y que posteriormente se amplió el plazo hasta el 27 de septiembre.
Por eso pidió a los regidores que fiscalicen si las medidas correctivas realmente fueron ejecutadas y cuáles fueron sus resultados.
REGIDOR TAMBIÉN PIDIÓ EXPLICACIONES
La intervención de Jenny no quedó aislada.
Durante la sesión, el regidor Abog. Aldo Llatance, reconoció la necesidad de revisar el plan de ejecución relacionado con el informe de control y planteó solicitar los asientos del cuaderno de obra para comprobar si las cantidades de cemento aportadas efectivamente coinciden con lo utilizado en la obra.
También consideró necesario determinar cuál es el procedimiento correcto respecto al ingreso del cemento directamente al almacén de obra y pidió esclarecer la participación administrativa de la señora Mirano.
Esto demuestra que las preguntas planteadas por Jenny Solís no pueden simplemente archivarse como un reclamo vecinal.
Hay documentos, existe un informe de control y existen interrogantes administrativas que corresponden ser esclarecidas.
JENNY SOLÍS DEJÓ UN MENSAJE CLARO
Quizá la frase más importante de toda su intervención fue esta:
“No venimos a solicitar a ustedes que crean nuestra versión, venimos a pedirles que fiscalicen”.
Y esa debería ser la esencia de la participación ciudadana.
No pedir que se condene a nadie. No pedir privilegios. No buscar enfrentamientos. Pedir que se revisen los documentos y que se determine qué ocurrió.
La propia Jenny lo resumió al señalar que una obra pública no solamente debe terminar bien físicamente, sino también administrativa, técnica y legalmente.




