Ex viceministro de Comunicaciones, Carlo de los Santos, alerta que los criminales incorporan nuevas tecnologías rápidamente.
El gran desafío del Estado peruano para desarticular a las bandas organizadas que operan desde los penales, no pasa únicamente con bloquear celulares, equipos o líneas, porque los criminales operan con mucha dinámica y una gran capacidad para incorporar nuevas tecnologías rápidamente.
Así lo alertó el ex viceministro de Comunicaciones del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), Carlo de los Santos, durante el taller organizado por la Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (AFIN) denominado “Telecomunicaciones y Seguridad Nacional, un esfuerzo conjunto para un país más seguro”.
“Las bandas criminales que operan desde los centros penitenciarios, lo hacen con mucha dinámica y, sobretodo, con capacidad de adaptación de las organizaciones criminales avanza rápidamente, incorporando nuevas tecnologías, criptomonedas, mensajería cifrada, plataformas digitales y otros mecanismos que obligan al Estado a evolucionar también en sus herramientas de prevención, investigación y persecución del delito”, advirtió el especialista.

En ese sentido, De los Santos La Serna propuso “inteligencia, algoritmos de búsqueda, fortalecer la participación temprana y oportuna de los operadores de telecomunicaciones en impulsar pilotos y nuevas herramientas tecnológicas de investigación”.
“Es necesario que además se profundice la cooperación con plataformas como Meta, por ejemplo. También es imprescindible mejorar la trazabilidad de los equipos de segundo uso; y avanzar hacia mecanismos de cooperación internacional que permitan enfrentar organizaciones criminales que operan cada vez más sin fronteras”, remarcó el también ex jefe del gabinete de asesores del Ministerio del Interior.
De la misma forma, se requiere seguir fortaleciendo herramientas como el Registro Nacional de Equipos Terminales Móviles para la Seguridad (RENTESEG) “que contiene la lista de los equipos que no pueden ser habilitados (lista negra) y la lista de los que sí pueden ser habilitados (lista blanca)”.
“Sólo así se podrá evaluar permanentemente su efectividad frente a un fenómeno criminal que cambia y se adapta. Hay que tener siempre presente que la tecnología y las telecomunicaciones son un medio utilizado por el crimen, pero también pueden convertirse en una parte fundamental de la solución”, concluyó.




