¡LA INCLUSIÓN NO PUEDE QUEDARSE EN DISCURSOS Y FOTOGRAFÍAS! CREBE de CHACHAPOYAS necesita infraestructura accesible y más profesionales

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Chachapoyas, Amazonas. A pocos días de conmemorarse el Día de la Educación Inclusiva y el Día Nacional de la Persona con Discapacidad, una entrevista realizada por Radio Reina de la Selva pone al descubierto las limitaciones que enfrenta el Centro de Recursos de Educación Básica Especial (CREBE) de Chachapoyas, institución dedicada a promover la atención educativa de estudiantes con discapacidad y de aquellos con altas capacidades, talento y superdotación.

Su directora, la profesora Mariela Aliaga Orozco, expresó su preocupación por las condiciones en las que funciona el establecimiento, la insuficiencia de profesionales especializados y la necesidad de convertir los compromisos institucionales con la inclusión en acciones concretas.

Durante la visita periodística se observaron ambientes modestos, materiales educativos elaborados con recursos reutilizados y problemas de infraestructura, entre ellos goteras en el techo.

La directora explicó que, pese a las gestiones realizadas durante diferentes administraciones, el centro todavía no dispone de las condiciones de accesibilidad que requiere para cumplir plenamente su labor.

¡UN CENTRO QUE PROMUEVE LA INCLUSIÓN FUNCIONA EN UN LOCAL QUE NO ES INCLUSIVO!

Una de las principales preocupaciones expresadas por Mariela Aliaga es la falta de adecuación de la infraestructura institucional.

La directora reconoció que el establecimiento no reúne las condiciones de accesibilidad necesarias para atender adecuadamente a la población objetivo.

Según explicó, la creación del centro fue posible gracias a las gestiones de la doctora Maritza Aguilar Chamba, a quien reconoció por su contribución al establecimiento de este servicio educativo.

Sin embargo, sostuvo que, con el transcurso de los años, no se han concretado las mejoras de infraestructura necesarias.

Aliaga señaló que adecuar el local representa una inversión importante, pero también requiere voluntad y decisiones de las autoridades competentes.

La contradicción resulta evidente: una institución encargada de promover la eliminación de barreras educativas necesita superar sus propias barreras de accesibilidad.

¡SOLAMENTE DOS PROFESIONALES SOSTIENEN EL TRABAJO DEL CREBE!

La directora reveló que el centro funciona con apenas dos profesionales: ella misma y la profesora Lina Teresita Horna Ventura, especialista en discapacidad visual y auditiva.

Ambas desarrollan las principales líneas de acción del establecimiento, relacionadas con la capacitación, la investigación, la sensibilización y la producción de materiales educativos.

Además, Aliaga indicó que la institución no cuenta con personal de vigilancia ni de servicio.

La falta de trabajadores obliga a recurrir al apoyo de padres de familia y colaboradores para realizar determinadas tareas de mantenimiento y acondicionamiento del local.

La directora explicó que un servicio de estas características debería contar con un equipo multidisciplinario que permita atender adecuadamente las distintas necesidades educativas.

Entre los profesionales cuya participación considera necesaria mencionó psicólogos, psiquiatras, terapeutas y docentes especializados en diferentes condiciones de discapacidad.

También destacó la importancia de atender a estudiantes con altas capacidades, talento y superdotación, cuyas necesidades educativas pueden pasar inadvertidas dentro del sistema regular.

MATERIALES EDUCATIVOS SE ELABORAN CON RECURSOS RECICLADOS Y APOYO SOLIDARIO

Pese a las dificultades presupuestales, el CREBE continúa desarrollando materiales didácticos destinados a facilitar los procesos de aprendizaje y la capacitación de docentes y familias.

Durante la entrevista, Mariela Aliaga mostró materiales elaborados, en buena parte, mediante el aprovechamiento de elementos reutilizables.

Explicó que algunas actividades se autofinancian y que la institución recibe apoyo de personas solidarias que conocen el trabajo desarrollado y contribuyen con materiales.

Los padres de familia también cumplen una función importante como aliados de la institución.

Según la directora, su participación se fortalece a medida que comprenden las necesidades y potencialidades de sus hijos.

Esta colaboración ha permitido sostener actividades educativas y realizar mejoras menores en el establecimiento.

Sin embargo, el apoyo voluntario no sustituye la necesidad de contar con infraestructura adecuada, presupuesto y personal suficiente.

ESTUDIANTES DE LA UNIVERSIDAD Y DEL PEDAGÓGICO PARTICIPAN COMO VOLUNTARIOS

Otro aspecto destacado durante la entrevista es el trabajo articulado con estudiantes de instituciones de educación superior.

Mariela Aliaga informó que jóvenes de la universidad y del instituto pedagógico participan voluntariamente en actividades de elaboración de materiales y aprendizaje de estrategias para la atención de estudiantes con distintas necesidades educativas.

Estas experiencias permiten que los futuros docentes conozcan herramientas para trabajar con estudiantes con discapacidad visual, auditiva, autismo y altas capacidades.

La directora mencionó el apoyo de docentes y colaboradores como John Omar, Julio Tafur y el profesor Ramaykuna, entre otros, quienes han contribuido a acercar a los estudiantes de educación superior al trabajo del centro.

Asimismo, destacó que existe una colaboración sostenida con el instituto pedagógico, orientada a fortalecer las competencias de los futuros profesionales de la educación.

Según explicó, el propósito es que los estudiantes que posteriormente ejerzan la docencia puedan reconocer las necesidades de sus alumnos y aplicar estrategias inclusivas en las aulas.

¡LA EDUCACIÓN INCLUSIVA NO DEBE LIMITARSE A UNA FECHA CONMEMORATIVA!

Durante la conversación, la directora también reflexionó sobre las actividades programadas alrededor del 16 de octubre, Día de la Educación Inclusiva y Día Nacional de la Persona con Discapacidad.

Aliaga cuestionó que, en ocasiones, las conmemoraciones se reduzcan a ceremonias, discursos y fotografías, sin traducirse en mejoras permanentes para las instituciones y estudiantes.

Recordó que en 2019 se desarrolló una capacitación con participación de profesionales con discapacidad, quienes compartieron conocimientos sobre el sistema braille y la lengua de señas peruana.

La directora manifestó su interés en retomar este tipo de actividades, aunque reconoció que las limitaciones económicas y de personal dificultan su organización.

También informó que el CREBE había previsto una exposición de materiales educativos, cuya programación sería coordinada considerando otras actividades institucionales relacionadas con la inclusión.

Durante la entrevista mencionó una iniciativa municipal vinculada con actividades en La Pampa y la participación de un especialista en equinoterapia.

¡DIRECTORA PIDE QUE LAS AUTORIDADES CONVIERTAN LA INCLUSIÓN EN ACCIONES!

Mariela Aliaga reconoció que las dificultades que enfrenta el centro le han generado momentos de impotencia, pero reafirmó su compromiso de continuar trabajando por la población que necesita estos servicios.

Agradeció el respaldo de docentes, estudiantes voluntarios, familias y colaboradores que han contribuido al funcionamiento institucional.

Sin embargo, su testimonio plantea una necesidad concreta: que las autoridades educativas evalúen las condiciones de infraestructura, accesibilidad, equipamiento y personal del CREBE.

La institución requiere una respuesta que vaya más allá de las actividades conmemorativas.

La educación inclusiva no se garantiza únicamente mediante declaraciones institucionales; necesita recursos, profesionales preparados, materiales adecuados y espacios accesibles para todos.

En vísperas del 16 de octubre, la situación del CREBE de Chachapoyas constituye una oportunidad para que las autoridades competentes informen qué acciones adoptarán para fortalecer este servicio educativo.

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