Maestros denuncian falta de garantías y seguridad para trasladarse a comunidades alejadas de la frontera amazónica
Una grave situación de riesgo enfrentan los docentes que laboran en las UGEL de Imaza y Condorcanqui, en la región Amazonas, quienes deben recorrer largas distancias por ríos, quebradas y trochas en plena selva para poder llegar a las instituciones educativas ubicadas en comunidades indígenas de difícil acceso.
La preocupación se ha intensificado tras el lamentable suceso ocurrido en el río Numpatkaim, en el distrito de El Cenepa, donde un docente procedente de Chiclayo perdió la vida mientras cumplía su misión de llevar educación a los estudiantes de esta zona fronteriza con el Ecuador.
El hecho ha reavivado el debate sobre las condiciones de seguridad y transporte que enfrentan los maestros destinados a comunidades alejadas, donde muchas veces deben caminar durante varios días atravesando territorios selváticos para llegar a sus centros de trabajo.
Viajes de hasta seis días para llegar a las escuelas
Según testimonios de docentes que laboran en la zona, existen comunidades como Tuyankuwas donde los maestros deben recorrer hasta seis días de camino a pie, atravesando ríos caudalosos, quebradas y senderos en medio de la espesura de la selva.
Esta situación evidencia, según denuncian los propios educadores, la ausencia de políticas claras de prevención de accidentes y seguridad laboral por parte de las autoridades educativas encargadas de administrar estas jurisdicciones.
Cuestionamientos a las UGEL de Imaza y Condorcanqui
Los docentes señalan que durante años han solicitado mejores condiciones de transporte y seguridad, sin obtener respuestas concretas por parte de las UGEL de Condorcanqui e Imaza, instituciones responsables de la administración educativa en la zona.
En medio de su indignación, algunos maestros cuestionan que la logística para el transporte de alimentos del Programa de Alimentación Escolar (PAE) cuenta con mayor respaldo institucional que el traslado de los propios docentes.
En localidades como Tuyankuwas, los alimentos del programa estatal incluso son transportados en helicóptero, mientras que los maestros deben movilizarse sin garantías ni apoyo logístico, exponiendo su integridad física.
Riesgos en el transporte fluvial
Otra de las rutas utilizadas por los docentes es el transporte fluvial, especialmente en sectores ubicados a lo largo del río Marañón, el río Cenepa y el río Santiago, así como en zonas cercanas a Imacita y Chiriaco.
En estos trayectos, los maestros dependen de embarcaciones fluviales informales, muchas veces sin condiciones adecuadas de seguridad, lo que incrementa el riesgo de accidentes.
Posible vulneración de derechos laborales
Los docentes advierten que esta situación podría constituir una vulneración de derechos laborales, debido a que el empleador —en este caso el Estado a través de las UGEL— tendría la obligación de garantizar condiciones de seguridad para el desempeño de sus funciones.
En ese sentido, recordaron que la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo (Ley N.º 29783) y la Ley de Reforma Magisterial (Ley N.º 29944) establecen mecanismos de protección para los trabajadores del sector público.
La tragedia ocurrida en el río Numpatkaim ha puesto nuevamente sobre la mesa la necesidad de revisar las condiciones en las que miles de docentes prestan servicios en las zonas más alejadas del país, donde la vocación educativa muchas veces implica arriesgar la propia vida.




