El nuevo Hospital Pedro Ruiz Gallo se construye en el distrito de Jazán y permitirá elevar la capacidad de atención de salud de la provincia de Bongará. La obra contempla el paso de la actual categoría I-4 a un establecimiento de categoría II-1.
La construcción del nuevo Hospital Pedro Ruiz Gallo, ubicado en el distrito de Jazán, provincia de Bongará, registra avances dentro del plazo contractual establecido para su ejecución.
El proyecto representa una de las principales inversiones en infraestructura de salud para esta provincia y responde a una demanda que, según la información proporcionada, se mantiene desde hace varias décadas.
UNA INVERSIÓN SUPERIOR A S/171 MILLONES
La obra demanda una inversión de más de S/171 millones y cuenta con un plazo contractual de 600 días calendario, que ha sido una de la promesas de la actual gestión del gobernador Gilmer Horna Corrales, que ha iniciado con firmeza la obra prometida.
Una vez culminado y puesto en funcionamiento, el establecimiento permitirá que el actual servicio de salud evolucione de la categoría I-4 a II-1, ampliando la capacidad resolutiva para atender diferentes necesidades de la población.

MAYOR CAPACIDAD PARA ATENDER EMERGENCIAS
La nueva infraestructura busca fortalecer principalmente la atención de emergencias, partos complicados y procedimientos especializados.
Esto podría reducir la necesidad de que pacientes de Bongará tengan que desplazarse hasta Chachapoyas o Bagua para acceder a determinadas atenciones médicas.
Para una provincia con comunidades dispersas y dificultades de conectividad, contar con un establecimiento de mayor capacidad resolutiva representa un componente importante para mejorar el acceso oportuno a los servicios de salud.

UBICACIÓN ESTRATÉGICA
El nuevo hospital está ubicado estratégicamente en la Carretera Fernando Belaunde Terry, conocida Marginal de la Selva, una vía de tránsito importante para la provincia.
Su ubicación permitirá atender no solamente a la población de Jazán, sino también a habitantes de diferentes sectores de Bongará y a personas que se desplazan por este corredor vial.
EL RETO SERÁ TERMINARLO Y PONERLO EN SERVICIO
El avance de una obra hospitalaria siempre debe medirse no solamente por el porcentaje de infraestructura construida.
El verdadero resultado llegará cuando el establecimiento esté culminado, equipado, cuente con personal suficiente y pueda brindar efectivamente los servicios correspondientes a su nueva categoría.
Por ello, además de vigilar el avance físico y financiero durante los 600 días contractuales, será fundamental garantizar que la puesta en funcionamiento no quede retrasada después de concluida la infraestructura.
Bongará espera desde hace décadas un hospital acorde con sus necesidades. Ahora el desafío es que esta obra llegue a buen puerto y se convierta en servicios de salud concretos para la población.




