Por Manuel Yóplac Acosta
El 31 de agosto de 2026 tuve la oportunidad de participar en la proclamación del tercer mandato del Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis (GTANW). Ya días antes se había desarrollado la elección en el extenso territorio Wampis, resultando como nuevo pamuk (presidente) Evaristo Pujupat Shirap y Ney Encinas García, como pamuk ayadke (vicepresidente).
Recordemos que el GTANW es una iniciativa política de los Wampis que nació hace 10 años, y que, en base al principio de autodeterminación de los pueblos originarios, este pueblo con más de dos mil años de existencia en la amazonia peruana, decidieron organizarse, y forjar poco a poco un nuevo tipo de gobierno.
En el año 2018 asistí a la cuarta Cumbre del Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis y tuve la oportunidad de conocer a Wrays Perez, primer pamuk (presidente) de esta iniciativa, pionera en el Perú y América Latina. En aquella oportunidad, Perez sostenía que el GTANW no tiene la intención de separarse o independizarse del Perú, sino ejercer un derecho de los tratados internacionales y cuidar su territorio ancestral. He sido testigo directo durante estes últimos ocho años, que el GTANW es una utopía posible, no tanto como alternativa económica, sino como alternativa política y ética, pues, uno de los principios de gobierno es la del tarimat pujút, que es el buen vivir de los Wampis, principio que se basa en la convivencia equilibrada en medio de la naturaleza. Así, para los Wampis, la naturaleza no constituye un mero instrumento de explotación sino un sujeto de convivencia.
Finalmente, pienso que, ante la crisis del sistema político-económico de la sociedad global, el GTANW es una forma de resistencia que apuesta por una forma de vida ligada a la naturaleza, sin la prisa y depredación que exige el modelo neoliberal imperante. Ejercer y vivir la política desde otras miradas es valioso y vale la pena soñar que sí es posible forjar desde la cotianidad un nuevo mundo.




