Carta 958: Pan, rosas y justicia para ti mujer (09/03/2026)

Facebook
LinkedIn
WhatsApp
X
Telegram

Por Manuel Yóplac Acosta

El 8 de marzo se suele conmemorar el Día Internacional de la Mujer, ello como ya sabemos, en homenaje a aquellas mujeres inmortalizadas en la lucha por la conquista del pan y las rosas. Es verdad que la mujer necesita el pan, pero también las rosas. El pan es el alimento de cada día, las rosas son la alegría de toda la vida. Sin pan no hay rosas, pero sin rosas tampoco hay pan. Pan y rosas para ti mujer.

Hay mujeres que han logrado conquistar el pan y las rosas, pero es verdad, que históricamente la mujer ha sido negada -más que el varón- al pan y a las rosas. Quizá para la mujer, el pan sea de más fácil conquista que las rosas, pues, el pan a veces llega con el trabajo o el marido; pero las rosas solo llegan con la libertad; las rosas solo llegan con la esperanza …

La conquista del pan suele saciar el hambre, pero, ¿quién mejor que las rosas para saciar el alma de una mujer? Pan y rosas en el día eterno de la mujer. Pan para sanar el cuerpo y rosas para sanar y hacer vivir el alma.

Hace casi medio siglo (desde 1975) que se conmemora el Día Internacional de la Mujer, pero ¡cuánto pan y cuántas rosas quedan por conquistar!; conquistarlo, no solo del androcentrismo arcaico, sino, -y, sobre todo- del sistema capitalista-mercantilista que ha hecho -y quiere seguir haciendo- mujeres y varones objetos, sin pan y sin rosas.

Quizá en el mañana del mañana haya más pan y rosas para ti mujer; quizá en el mañana del mañana conquistemos juntos más pan y rosas. Esa es la esperanza.

Nota 1. Quiero manifestar mi mayor indignación por muerte de más de 160 niñas iranís en su escuela por los bombardeos de las fuerzas militares de Estados Unidos e Israel. Asesinando no se libera a la mujer. Nuestra niñez requiere ser cuidada.

Nota 2. También mi mayor indignación por la lenta “justicia” en el caso de las más de 800 niñas awujún y wampis violadas o acosadas sexualmente. Nuestra niñez requiere ser cuidada.

Pintura: Luis Miguel Portilla Tuesta

Artículos relacionados: