Chachapoyas: Crónica de la lucha de un ángel de rojo

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08/08/19 – 06:31

Por Redacción Sqala TV 

Domingo 04/08/19
Una llamada telefónica fue suficiente para tomar sus cosas y salir de inmediato al llamado de auxilio de los pobladores del distrito del Tingo, un incendio se habí­a iniciado y amenazaba con expandirse rápidamente.
Su grupo fue uno de los primeros en llegar a brindar apoyo, los pobladores con una ligera sonrisa en su rostro daban la bienvenida una vez más a la siempre leal Compañí­a de Bomberos 101 Higos Urco? de Chachapoyas.
Desde que llegaron empezaron a trabajar arduamente en el control y extinción del incendio forestal en el cerro Tilulo a 800 metros del lugar denominado la Barreta, el objetivo era proteger al Monumento Arqueológico de Kuélap y evitar la quema de flora y fauna de dicho lugar; ese dí­a él y sus hermanos de rojo estuvieron enfrentando a las llamas hasta pasada las ocho de la noche.
Lunes 05/08/19
Luego de conocer la magnitud del incendio, el Comandante Departamental de la XXll Comandancia Amazonas, en coordinación con los Primeros Jefes, se dispuso que efectivos de las compañí­as B-97 Glicerio Garcí­a Campos de Bagua, B-218 Salvadora Utcubamba “ Bagua Grande, se dirijan hacia el distrito del Tingo para apoyar con la sofocación del incendio, era otro dí­a y el cansancio se notaba en su rostro, abandonar la tarea no era opción pues el objetivo no habí­a sido cumplido; la noche llegó y el fuego seguí­a imparable.
Aproximadamente a las 21:00 horas, le informaron que las llamas se habí­an extendido hasta llegar al Tingo Bajo y las casas de esa zona corrí­an el riesgo de ser alcanzadas, de inmediato se dispuso la salida de personal con la camioneta de Rescate y Cisterna, esta vez no se darí­a por vencido por que ahora eran vidas humanas las que estaban en peligro; poco más de la medianoche el fuego habí­a sido controlado en ese sector.
Martes 06/08/19
A las cuatro de la madrugada, él junto a sus compañeros de las tres compañí­as, salió rumbo a la Malca para iniciar las labores de sofocación, al llegar tuvo una reunión de coordinación con las entidades de primera respuesta y le informaron que el estado peruano habí­a decidido participar en esta batalla y estaba enviando un helicóptero acondicionado con un sistema especial para este tipo de emergencias.
A la una de la tarde se dispuso la salida de personal de bomberos juntamente con la Policí­a Nacional del Perú, Personal de la Sanidad de la Policí­a Nacional del Perú, Licenciados del Ejército y pobladores de la zona, para acabar con los focos que quedaron activos luego de la tarea realizada por el helicóptero, el peligro no habí­a pasado, pues si el fuego traspasaba el camino que conduce al cerro La Barreta podrí­a avanzar hacia la Fortaleza de Kuélap, una vez más hizo lo que su vocación de bombero lo exige, luchó con las llamas hasta extinguirlas, él querí­a terminar de una vez por todas, pero por prevención y por seguridad de sus hermanos de rojo, se retiró con la esperanza de que el fuego no avanzara más.

Miércoles 07/08/19
Se dirigió una vez más junto a sus compañeros de la 101 Higos Urco para verificar la existencia de focos del incendio, luego de una última inspección y no habiendo  encontrado nada, retornó a Chachapoyas esta vez con la sensación de haber cumplido el objetivo y la satisfacción de haber dado todo para preservar la seguridad del icono turí­stico de nuestra región.
El agradecimiento a la brigada de Pedro Ruiz, los pobladores de la zona, al administrador y trabajadores de telecabinas Kuélap, al Presidente de la Comunidad del Tingo, a la plataforma de Defensa Civil, Personal del Samu por el apoyo brindado.
El reconocimiento y felicitación, a todo el personal que participó para sofocar el incendio con ramas y machetes, ya que no cuentan con la logí­stica necesaria para este tipo de acontecimientos, pero a pesar de todo y luego de cuatro dí­as de una ardua labor desinteresada, lograron el objetivo.

Este es el momento de empezar el trabajo de prevención para evitar este tipo de hechos, no esperemos que sucedan cosas peores o la pérdida de vidas humanas para tomar en serio los incendios forestales, el hombre de rojo ahora sonrí­e, puede descansar tranquilo o quizás no, todo dependerá de cuanto tarde en llegar otra llamada, para acudir sin demora como siempre lo hace un bombero voluntario.

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