Comunidad de La Jalca Grande inicia hoy reconstrucción de la histórica Torre Exenta ante demora del Estado
En una contundente demostración de unidad y compromiso con la defensa del patrimonio cultural amazonense, la Comunidad Campesina de La Jalca Grande acordó iniciar la reconstrucción de la histórica Torre Exenta mediante faena comunal, ante la falta de intervención efectiva del Estado tras los daños ocasionados por el sismo del 21 de noviembre 2021, que afectó la región.

La decisión fue tomada por unanimidad durante la asamblea comunal realizada el sábado 9 de mayo de 2026, donde comuneros y comuneras expresaron su preocupación por el prolongado abandono de uno de los monumentos más emblemáticos del distrito de La Jalca Grande.
De acuerdo con los acuerdos adoptados por la población, los trabajos de reconstrucción comenzaron oficialmente este lunes 11 de mayo, contando con la participación activa de hombres y mujeres de la comunidad, quienes decidieron unir esfuerzos para recuperar la histórica estructura considerada símbolo de identidad cultural e histórica de Amazonas.
La población manifestó que la iniciativa nace como una respuesta directa frente a la lentitud de las autoridades responsables de ejecutar acciones concretas para la restauración integral del monumento, gravemente afectado tras el movimiento sísmico registrado en la región.
Los comuneros señalaron que, pese a los constantes pedidos y llamados de atención realizados durante los últimos meses, la intervención estatal no logró materializarse oportunamente, situación que llevó a la propia comunidad a asumir la defensa y recuperación de su patrimonio.
La histórica Torre Exenta constituye uno de los principales símbolos arquitectónicos y culturales de La Jalca Grande y forma parte de la memoria histórica de los pueblos amazonenses, motivo por el cual su deterioro generó profunda preocupación entre los habitantes del distrito.
Durante la jornada comunal, los asistentes reafirmaron que la preservación del patrimonio no solo depende de las autoridades, sino también del compromiso ciudadano y de la identidad colectiva de los pueblos que valoran su historia y sus raíces culturales.
La faena comunal representa además una tradición ancestral de organización y trabajo solidario en las comunidades andino-amazónicas, mecanismo que hoy vuelve a ponerse en práctica para proteger un legado histórico que identifica a generaciones enteras de jalquinos.
La población espera que esta acción comunal sirva también para sensibilizar a las autoridades nacionales y regionales sobre la urgente necesidad de destinar recursos y asistencia técnica especializada para garantizar una restauración adecuada y sostenible del monumento histórico.



