Un grave desastre natural golpeó a emprendedores del sector de agroturismo en La Magdalena, jurisdicción de Chachapoyas, luego de que un deslizamiento de grandes proporciones represara el río Utcubamba y provocara una repentina inundación que arrasó cultivos, instalaciones productivas y emprendimientos vinculados al turismo rural.

El hecho ocurrió aproximadamente a la 1:20 de la tarde del día de ayer, cuando un cerro de tierra seca se desprendió en la zona conocida como frente a Chile, en el sector Magdalena. El material del derrumbe cayó lentamente hasta el cauce del río, bloqueándolo por completo y provocando que el afluente cambiara súbitamente su curso.

Según testimonios de los propios afectados, el impacto fue devastador y ocurrió en cuestión de minutos.
“En solo diez minutos todo cambió. El río se represó hacia atrás y se desbordó. No tuvimos tiempo de pedir ayuda ni de salvar nada. Se inundó todo y perdimos nuestros cultivos y emprendimientos”, relató uno de los propietarios afectados.

Agroturismo devastado
La zona afectada es conocida por albergar emprendimientos rurales vinculados al turismo vivencial y la producción agrícola, los cuales han sido impulsados por familias locales que combinan actividades productivas con servicios turísticos.
La repentina inundación arrasó:
cultivos agrícolas
infraestructura productiva
áreas destinadas a turismo rural
herramientas y bienes de trabajo
Los daños, según los propios pobladores, son cuantiosos tanto en pérdidas económicas como materiales, afectando directamente a familias que dependen de estas actividades para su sustento.

24 horas sin respuesta efectiva
Lo que ha generado mayor indignación entre los pobladores es que han pasado más de 24 horas desde el desastre sin que se realicen trabajos efectivos de descolmatación del derrumbe que mantiene represado el río.
Autoridades locales de la comunidad y del distrito de Magdalena acudieron inicialmente a verificar los daños. Entre ellos estuvieron:
la presidenta de la comunidad
el fiscal comunal
la subprefecta local
Sin embargo, los afectados denuncian que la respuesta institucional ha sido insuficiente y tardía.
“Nos dijeron que la maquinaria ya estaba en camino. Esta mañana llegó una máquina, dio dos vueltas, probó el lampón y se retiró. Hasta ahora no se ha hecho nada”, denunció uno de los damnificados.
Funcionarios solo habrían realizado visita técnica
De acuerdo con los testimonios recogidos, en la zona también se encontrarían funcionarios realizando evaluaciones técnicas, pero sin ejecutar acciones concretas para liberar el cauce del río.
Los pobladores cuestionan que las autoridades permanezcan en reuniones mientras el problema sigue agravándose.
“Han venido solo a tomar fotos y hacer visitas técnicas. Mejor que se retiren si no van a hacer nada. Lo que se necesita es acción inmediata”, reclamó el afectado.
Especialistas locales advierten que el riesgo sigue siendo alto, ya que el río permanece represado y podría generar nuevas inundaciones si no se interviene rápidamente.
Emergencia sin maquinaria operativa
Los damnificados señalan que la intervención debió ser inmediata, considerando que se trata de una emergencia que compromete infraestructura agrícola, turística y la seguridad de las familias.
Además, denuncian que el problema no se limita al punto del derrumbe, ya que otros tramos hasta el distrito de Leymebamba presentan huaycos y caída de piedras, complicando aún más el tránsito y las labores de respuesta.
“En una emergencia se actúa de inmediato. No se espera 24 horas para evaluar si se puede trabajar o no. Si una máquina no puede, que traigan otra. Pero no se puede seguir perdiendo tiempo”, expresó con indignación uno de los emprendedores afectados.
Familias permanecen en alerta
Los afectados permanecen desde ayer vigilando el comportamiento del río y resguardando lo poco que pudieron salvar, mientras esperan la intervención efectiva de maquinaria pesada que permita liberar parcialmente el cauce.
La población exige que las autoridades regionales y municipales actúen de inmediato, ya que la continuidad del represamiento podría provocar nuevas pérdidas.




