Elecciones 2026: alianza izquierdista Venceremos tendrá ubicación privilegiada en cédula de votación

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Se dio a conocer cómo estarán situadas las 38 opciones políticas.

Por Fabrizio Salas – Expreso

La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) llevó a cabo este jueves el sorteo público que definió la ubicación de las 38 organizaciones políticas en la cédula de sufragio para las elecciones generales del 12 de abril de 2026, y el primer lugar lo tiene la Alianza Electoral Venceremos, encabezada por el izquierdista radical Ronald Atencio.

La definición se efectuó desde las 10:45 a.m. y se transmitió en vivo a través de las plataformas oficiales del organismo electoral, con presencia de personeros y observadores, en un procedimiento que buscó garantizar transparencia absoluta en la asignación de posiciones.

El resultado colocó a Venceremos en la casilla 1, seguido por el Partido Patriótico del Perú en la 2, el Partido Cívico Obras en la 3, el FREPAP en la 4 y el Partido Demócrata Verde en la 5.

La distribución llamó la atención no solo por la magnitud de la contienda —considerada la más fragmentada de la historia reciente— sino por el impacto potencial que puede tener el orden en una cédula de dimensiones inéditas.

Venceremos: su posición en cédula histórica

La cédula aprobada por la ONPE mide al menos 42 centímetros de ancho y puede extenderse hasta 44 centímetros de largo, y se divide en cinco columnas: presidente y vicepresidentes, Senado nacional, Senado regional, Cámara de Diputados y Parlamento Andino.

El votante deberá completar hasta cinco marcas en un tiempo promedio estimado de minuto y medio, lo que configura un escenario de alta carga cognitiva.

En este contexto, ocupar el primer lugar no es un detalle menor. Diversos estudios sobre comportamiento electoral identifican el denominado “efecto primacía”, según el cual las personas tienden a recordar y procesar con mayor facilidad la primera opción que observan en una lista extensa.

En elecciones con múltiples candidaturas y alto nivel de indecisión, el orden puede generar una ventaja marginal que oscila entre el 1% y el 3%.

Esa diferencia, aunque parezca pequeña, puede resultar decisiva en una contienda con 38 aspirantes presidenciales y un voto disperso.

Si el acceso a una eventual segunda vuelta se define por márgenes estrechos, una leve ventaja asociada a mayor visibilidad podría inclinar la balanza.

Ronald Atencio, abogado del sentenciado por terrorismo Guillermo Bermejo y promotor de una Asamblea Constituyente, lidera la alianza Venceremos y será el primer nombre que verá el elector al desplegar la cédula.

En un escenario de descontento político y voto volátil, la exposición inicial podría facilitar decisiones rápidas en sectores antisistema o indecisos.

Los ‘favoritos’ en posiciones más rezagadas

El contraste se evidencia en el caso de las agrupaciones que actualmente encabezan encuestas de intención de voto.

Renovación Popular, liderada por Rafael López Aliaga, ocupará la posición 33. Fuerza Popular, de Keiko Fujimori, quedó en la casilla 21.

País Para Todos, del humorista y exconductor Carlos Álvarez, figura tercero en varios sondeos y se ubicará en la posición 11. Ahora Nación, encabezado por Alfonso López Chau, quedó en la casilla 24.

Para los partidarios que ya tienen decisión consolidada, la ubicación podría tener menor impacto, pues acudirán directamente a buscar el símbolo partidario.

Sin embargo, el efecto podría ser distinto entre electores indecisos o con información limitada, quienes podrían inclinarse por las opciones que aparecerán primero en el recorrido visual.

En una cédula de gran tamaño, el votante recorrerá de arriba hacia abajo una lista extensa antes de completar el resto de columnas.

Las casillas ubicadas en el tramo final podrían enfrentar el riesgo de “fatiga visual”, especialmente en un proceso que exige atención simultánea a varias elecciones.

Sorteo televisado

La ONPE subrayó que la ubicación se definió mediante sorteo público y televisado, con transmisión en vivo y participación de representantes de las organizaciones políticas, lo que descarta cualquier sospecha sobre manipulación o asignación direccionada.

El procedimiento se llevó a cabo conforme a la normativa electoral y bajo supervisión institucional.

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