En polí­tica, no necesitas transformar, necesitas ordenar

Facebook
LinkedIn
WhatsApp
X
Telegram


17/04/18 – 06:40

Por: Percy Zuta
Todos hablan de caos y decepción en la polí­tica. Todos hablan de mano blanda al coger el timón de gobernabilidad y que nuestro futuro como sociedad no tiene buen horizonte. Todos nos quejamos de la corrupción y mala fe que se genera en las altas esferas y lloramos de impotencia porque creemos que nos equivocamos al elegir al peor gobernante; al de la derecha y no al de la izquierda, al reelecto y no al nuevo, al Insider y no al Outsider.
Cuando cumplí­ la mayorí­a de edad en 1997, coincidir con la implantación de la libreta de 02 cuerpos con foto pasaporte era una novedad emotiva en lo personal, pues suplantaba a aquel documento de 03 cuerpos tradicional que usaban nuestros padres desde el año 1984, casi especial y moderno si entendemos que todo cambio es bueno, a pesar que 2 años después, se instauró el DNI de 01 cuerpo (XL) y luego de tamaño tarjeta. Hoy; a punto de desaparecer por el DNI electrónico.
Quizá el comparativo es prudente para entender que nuestra identidad trasformada en una tarjeta, ha tenido cambios en los últimos 20 años. Donde dejar a tras la libreta electoral (mayores a 18 años), por el documento nacional de identidad (para todas las edades), ha sido con el único fin, de generar inclusión social y dejar el denominativo de ser un simple ciudadano votante.
Un partido polí­tico es una entidad creada bajo interés público, que promueve la participación de los ciudadanos en la vida democrática, contribuyen a la integración de la representación nacional; los lí­deres (si es que los hay), que la conforman, comparten intereses, visiones de la realidad, principios, valores, proyectos y objetivos, un soporte para desarrollarnos social y económicamente. La pregunta serí­a: ¿Qué partidos y movimientos cumplen con estas caracterí­sticas hoy en la actualidad?.
Desde que tengo uso de razón, querí­an hacerme entender, que formar parte de la polí­tica es otro nivel, es obtener tu tarjeta de ingreso a privilegios y bondades que un gobierno de turno te podrí­a brindar, formar parte de un partido polí­tico significaba tener el poder sobre las personas y que el beneficio personal estaba asegurado. Hoy décadas después, las nuevas generaciones siguen percibiendo el mismo concepto, y lo que es peor siguen aferrándose a mantener esa idea que en los hechos efectivamente ha sacado de la pobreza a muchos dejadotes.
Es claro, que este concepto seguirá por muchos años, mientras exista deserción estudiantil en todos los niveles educativos aquí­ en nuestro paí­s y más aún en nuestra región, la excusa y la única alternativa que tendrán las familias que no lograron desarrollarse económicamente, siempre verán en la polí­tica aplicada hoy por hoy como una opción rentable para vivir y sacar provecho.
Los especialistas concuerdan en que, la pelea por el poder, es sacar lustre a tu mejor arma para llegar a la meta. Hoy las redes sociales son el fusil que ataca con total desmedro a quienes optan por ser oponentes, meterse con toda su generación, es el puntazo final si de sacar del camino al contrincante se trata. Definitivamente las propuestas se aferran a sobrevivir y más aún cuando en un distrito muy lejano algún poblador aún piense; que hablar bonito y proponer, no sea importante si de por medio no hay un taper o un dinero extra a cambio.
Para unos cuantos revolucionarios y pensadores polí­ticos, en la actualidad manifiestan que lo técnico fracasó en el paí­s. Para unos cuantos, la izquierda es mejor que la derecha y para los del otro lado, la derecha será mejor que la izquierda. Bajo criterio personal, la polí­tica es eterna, siempre existirá y es el conducto para llegar a gobernar, la polí­tica sirve para tomar decisiones sin escaparates y lo técnico es para llevar el procedimiento adecuadamente, eso no lo cambiará nadie. Lo que si se debe cambiar es; las malas decisiones polí­ticas y la lentitud de los procedimientos administrativos de ejecución, que tanto polí­ticos como técnicos han venido desenvolviendo inadecuadamente durante las últimas décadas.
El Perú a pesar de su bajón estadí­stico, se ha convertido en un paí­s cooperante; para los entendidos, somos desde hace 6 años un paí­s aportante y no el que necesita ayuda. Nuestro gran problema es lo social que internamente estamos padeciendo; la inseguridad ciudadana, desastres naturales y sobre todo la corrupción en todos los niveles de gobierno.
Amazonas sigue en declive económico, nuestra productividad que es el padre generador de desarrollo en nuestra región, no nos define aún como un potencial agrí­cola, seguimos exigiendo al hijo llamado turismo que aún es menor de edad a que nos mantenga y nos saque de la pobreza. Si estos dos sectores, esenciales en nuestro desarrollo, no son bien direccionados por nuestros gobernadores locales y regionales, no podrán nacer, crecer y desarrollar los emprendedores (empresa privada) que bien pueden ser un aporte económico fundamental para generar empleo (Así­ evitaremos el endeudamiento con las entidades financieras que solo nos ha servido para agrandar propiedades y distorsionar nuestra zona arquitectónica, que a mediano plazo puede generar una micro crisis financiera principalmente en nuestra ciudad de CHACHAPOYAS ).
Desde mi perspectiva, no se necesita reestructurar y crear estrategias de buena gobernabilidad y buen uso de los recursos. No podemos decir ni culpar al manual (Leyes, normas, resoluciones, ordenanzas) que están mal, si nunca hemos aplicado como corresponde, al contrario siempre lo hemos sacado la vuelta. Ninguna autoridad en cualquier nivel de gobierno podrá negar que en nuestro paí­s, las decisiones polí­ticas se toman pensando en cómo beneficiarse y no en el efecto social que realmente deberí­a ser. La inseguridad existe porque la justicia y el orden no trabajan de la mano y la única propuesta que se plantea es inyectar presupuesto para agrandar cárceles, perjudicial para los que tenemos como premio una infraestructura en nuestra jurisdicción.
Ya tenemos vuelos comerciales en nuestra ciudad, después de tantos intentos, serí­a bueno tener en cuenta la sostenibilidad, desde la otra parte, es decir desde Chachapoyas como ciudad mediante la calidad de sus servicios que sean un gran soporte productivo y comercial no solo para nuestros visitantes, también para los productores de nuestros distritos.
Una polí­tica aplicable hoy en dí­a, es empezar por ordenar lo que tenemos, direccionar los recursos en beneficio social, recuperar la confianza de la población y lo más importante priorizar necesidades con decisión firme y buen manejo técnico. De qué sirve un buen proyecto formulado si en lo ejecutado esta la deficiencia. Los súper héroes en la vida real solo se les podrí­an llamar a los honorables bomberos, lo siento¦ pero deben saber que no existe una autoridad súper héroe. Es hora de entender que las ciudades, las regiones y un paí­s logran su desarrollo por el trabajo conjunto de los que lo conforman y ahí­ estas tú, amigo de derecha y de izquierda, polí­tico y técnico pero sobre todo el compromiso a conciencia de la misma población.
Un aprendiz de 80 años

Artículos relacionados: