22/03/17 – 04:19
Trágica y malhadada situación que tiene que afrontar el gobierno de forma tan inesperada.
Por: Carlos Bruce
Trágica y malhadada situación que tiene que afrontar el gobierno de forma tan inesperada. A la avalancha de destapes que trae el caso de la mega corrupción Lavajato, le ha sobrevenido los huaicos, lluvias e inundaciones producidos por el fenómeno El Niño costero que no deja de castigar de forma inclemente a vastas regiones del país dejando daños irreparables.
En medio de la catástrofe y de los esfuerzos del gobierno destinados a asistir a los cientos de miles de damnificados, acaban de detener a otro ex alto funcionario del segundo gobierno aprista que habría recibido una coima millonaria de la corrupta empresa Odebrecht para ser favorecida en la concesión de la carretera Interoceánica.
Penosa realidad la de nuestro país que sufre las consecuencias de la imprevisión y de la improvisación de sus gobiernos, así como el grave daño ocasionado por los tumores cancerosos enquistados en la estructura del Estado.
Frente a esta realidad que nos ha tocado afrontar, no podemos amilanarnos ni permitir que esto melle la moral de los peruanos. Solo queda actuar con temple, firmeza y liderazgo, sin dar espacio a la indignidad.
La situación ameritará medidas drásticas de emergencia para atender la costosa reconstrucción que habrá de hacerse, asegurando los recursos y las condiciones para que no sigamos siendo tan vulnerables a los castigos de la naturaleza. Pero, al mismo tiempo, se requerirá medidas severas para librarnos de esa lacra de la corrupción que amenaza la integridad del país.




