EXTRANJEROS, BIENVENIDOS

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11/08/17 – 06:11

Luis Arista Montoya*

¿No me siento extranjero en ningún lugar,
 donde haya lumbre y vino tengo mi hogar,
y para no olvidarme de lo que fui
mi patria y mi guitarra la llevo en mÍ, una es fuerte y es fiel
la otra un papel?.   (Joan Manuel Serrat:   ¿Vagabundear?)

                       Ahora que se acerca la Fiesta Patronal seguramente arribarÍ una ingente cantidad de turistas extranjeros, nacionales y nativos (paisanos que residen afuera). Tenemos que estar preparados para recibirlos y atenderlos bien; claro, que siempre y cuando, ellos tambiÍn  respeten, y cuiden nuestro patrimonio cultural y natural.

Es por eso, nuevamente repetimos. No nos cansaremos de decirlo.  Una y otra vez: que una polÍtica pública de turismo (sea nacional o regional) tiene que evitar kuelapcizar la visita de la Ciudadela de KuÍlap, que podrÍan  generar efectos perniciosos, tales como:

1.- Que la ciudadela de kuÍlap se deteriore a consecuencia del turismo de manada que ocasiona sobrepeso en los pisos de la fortaleza; sin coordinaciÍn de horarios entre la cantidad de turistas ingresantes (vÍa telefÍrico) y los que pernoctan visitando la ciudadela, como sucediÍ en Fiestas Patrias. Esto estÍ sucediendo en Machu Picchu, que según unos geÍlogos japoneses, se hunde 2 centÍmetros al aÍo debido a la sobrecarga  de turistas, la humedad del terreno (Ceja de Selva), y porque subterrÍneamente la ciudadela estÍ atravesada por un riachuelo (es por eso que Unesco le ha puesto en la Lista de Peligro del Patrimonio ArqueolÍgico). Los administradores de KuÍlap ahÍ tienen un espejo: ojo, pestaÍa y ceja.

2.- Que los turistas vengan solo a conocer KuÍlap, la visiten raudamente(gracias a los aviones, y al telefÍrico) y retornen, quizÍ obviando  visitar la ciudad Antigua Chachapoyas, y otros  lugares atractivos (Museo de Leymebamba, Rebash, La Jalca Grande, Levanto, Huancas, Takia, Pampas de Higos Urco; tambiÍn KarajÍa, la caverna de Quiocta, paisajes culturales de Luya; asÍ como la torrentosa catarata Gogta (mÍs el circuito de otras cataratas en BongarÍ), el Santuario de San GerÍnimo (que pronto tiene que ser puesto en valor), la Agricultura Familiar de cafÍ y frutas del valle de Suyubamba; el bucÍlico  lago de Pomacochas, y el  Abra de Santa Patricia en Yambrasbamba, y otros bellos destinos.

3.- Posiblemente,  muchos turistas- que llegan vÍa terrestre desde Chiclayo, Cajamarca, Tarapoto-  ni siquiera ingresen a la ciudad de Chachapoyas, yÍndose directamente a KuÍlap y a la catarata de Gocta, y punto; y los que lleguen vÍa aÍrea hagan igual. Chachapoyas corre el riesgo de convertirse en ciudad de paso, solo para coger un urgente tour; o caer en la situaciÍn de una ciudad autÍrquica, aislada, mÍxime si no se conserva su hermoso Centro HistÍrico, sin un gran  Museo Regional, sin noches folklÍricas, y sin otros imanes turÍsticos que atraigan a propios y extranjeros.

4.- ¿QuÍ hacer? Va nuestra propuesta: para evitar que Chachapoyas devenga en ciudad autÍrquica,  y se produzca la kuelapcizaciÍn de nuestro Patrimonio Cultural, es fundamental que todo el VALLE SAGRADO DE LOS CHACHAPOYAS, es decir, el Valle del rÍo Utcubamba (incluida nuestra ciudad),  sea promocionado como un Nuevo Destino TurÍstico: en un solo paquete turÍstico, para que los visitantes permanezcan mÍs dÍas, generando mÍs divisas.

 ¿CÍmo?:
-Primero, metiÍndonos en nuestra cabeza y en nuestro imaginario individual y colectivo la IDEA del Valle Sagrado (Como sucediÍ con  el Valle del rÍo Urubamba en Cuzco, antes de visitar Machu Picchu y otros sitios). Todos los dÍas debemos repetirlo, una y otra vez, hasta que se instale en la psicologÍa y el lenguaje de los turistas. Este es un paso vital previo.

-Segundo, formular el expediente tÍcnico del proyecto y presentarlo tÍcnicamente ante las autoridades nacionales competentes, como PROMPERÚ y el MINISTERIO DE COMERCIO EXTERIOR Y TURISMO, para su aprobaciÍn, apropiaciÍn y promociÍn, aquÍ y en el extranjero a travÍs de los Operadores de Turismo, y las Agencias de Marketing TurÍstico.

-Tercero. Y en forma paralela diseÍar una ComunicaciÍn EstratÍgica Regional con el fin de motivar permanentemente a todas las personas para que visiten el valle, sin sentirse extraÍo en ninguno de nuestros lugares turÍsticos y sus pueblos.
Finalmente, para una mejor comprensiÍn de los visitantes, es preciso seÍalar cierta  reflexiÍn sociologÍa  sobre el ¿extranjero?, mÍs allÍ de su procedencia, venga de  donde viniera.

Cuando uno hace turismo (dentro o fuera del paÍs) siempre experimenta cierto  sentimiento de sentirse un extranjero: Es el ¿el hombre que no estÍ, sino que llega y se va? (decÍa JosÍ Ortega y Gasset, en «Meditaciones del pueblo joven?, 1939, p.35ss). En la Ípoca de PlatÍn los griegos llamaban al forastero ¿el divino extranjero?. El ¿extranjero? no es la persona extraÍa, singular, es una instituciÍn, pues representa a un pueblo, a una naciÍn, a una cultura, o a una profesiÍn u ocupaciÍn.

¿El extranjero es el transeúnte que roza un momento nuestra existencia?, en forma pasajera.? Es la moral de la tangente, y acaso ella explica el tenaz mito del extranjero. ¿¡Ya vienen!? ¡Ya vienen!, y casi sin tomar aliento: ¿¡Ya se van! ¡Ya se van! Es la moral de la tangente: cuando es bienvenido y es aviado con aprecio.

Turista es aquella persona cuyo  cuerpo y espÍritu (acostumbrada a una rutina cotidiana en  el lugar donde reside) vagabundea,  poniendo de vacaciones sus gustos, su manera de ser, incluso su idioma (para intentar entrar en comunicaciÍn con otras personas extraÍas, propias  de los lugares que visita. Hacer turismo es mÍs que una aventura. MÍs que una experiencia. Es una vivencia: es decir, una porciÍn apreciada de nuestra vida inolvidable, digna de ser contada a los demÍs.

De ahÍ la importancia del buen trato al turista, quien mediante el boca a boca (o mejor dicho de  boca al oÍdo) revive y narra su vivencia, para terminar recomendando un nuevo destino turÍstico (como el Valle Sagrado de los Chachapoya, esperamos).
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*EDITORIAL. Para Radio Reina de la Selva. Lima 9 agosto 2017. Luis Arista Montoya.

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