HABLAN LAS PIRQAS

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01/06/23 – 03:54

Luis Alberto Arista Montoya*
He recibido con mucho agrado en mi computadora algunas fotografÍas de pinturas murales realizadas por  una veintena de artistas plÍsticos amazonenses, hechas sobre algunos muros públicos de nuestra apacible ciudad de Chachapoyas. Actividad promovida por el artista Pablito Vilca Mendoza (a quien me gustarÍa conocer), y bajo el apoyo econÍmico del gobierno regional.
Iniciativas y acciones como estas nos regocijan porque son muestras del amor a la creaciÍn artÍstica, y de la promociÍn de la educaciÍn por el arte. Felicitaciones y felicidades a los promotores y  expositores, y, por supuesto, a los espectadores que tendrÍn la oportunidad de  vivenciar el goce estÍtico que enriquece el alma y el entendimiento.
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El membrete  ¿Pirqa Raymi “ nombre quechua de la muestra- ,  traducido puede significar la fiesta de los muros, o fiesta en los muros, porque los muros son estampados de colores expresando temas de la identidad cultural de nuestra regiÍn, una forma de concientizar e incentivar el amor y respeto a la antigua historia de nuestra tierra. Eso por un lado. Pero por otro lado, se busca dar la palabra (el pincel y la brocha) a  jÍvenes aristas para que tengan  la oportunidad de expresar sus ideas y sentimientos estÍticos mÍs allÍ de los individualismos.
El arte mural, desde la Ípoca pre-incaica viene siendo una tradiciÍn pictogrÍfica y sociolÍgica de mucho significado antropolÍgico e histÍrico. Como prueba estÍ el arte rupestre que abunda en Bagua y BongarÍ, por ejemplo; estÍn los geoglifos y geroglifos tambiÍn. Y en las ciudades, apostando por el arte urbano, salen muchos artistas a pintar graffitis con sprais sobre paredes y muros abandonados, como una forma de arte testimonial o de resistencia callejera.
Este testimonio chachapoyano me hace recordar dos acontecimientos histÍricos contemporÍneos: durante la rebeliÍn universitaria francesa de Mayo del 68, cientos de estudiantes de las Escuelas de Arte pintaron paredes y muros públicos y privados con  temas revolucionarios bajo slogans protestatarios. ¿Prohibido prohibir?, ¿la imaginaciÍn al poder?, fueron algunos de los slogans que recuerdo. Pero fueron cientos, sobre todo en el antiguo Barrio Latino de Paris. Frases que luego fueron recopiladas y seleccionadas por los estudiantes de lingÍÍstica bajo la tutorÍa del semiÍlogo Roland Barthes, que llegÍ a publicar un libro testimonial bajo el tÍtulo de ¿Hablan los Muros?. El otro acontecimiento que recuerdo fue la pintura de  muros de las calles de Lisboa que bajaban desde el Barrio Alto hasta el puerto de Lisboa, durante el derrocamiento de la última dictadura militar realizado por jÍvenes oficiales y estudiantes universitarios bajo el lema de ¿La RevoluciÍn de los claveles?, porque tuvo a esa flor como sÍmbolo de protesta contundente pero pacÍfica. TodavÍa se conservan algunos de estos  vestigios pictogrÍficos tanto en PERÚs como en Lisboa, que hemos tenido la  oportunidad de apreciar.
En los muros el arte se exterioriza y se exorciza, se vuelve público y universal, distrae la mirada y nos hace tomar conciencia sobre la verdad(o la mentira) a travÍs del valor estÍtico de la Belleza. En cambio, al interior de los muros de un museo, por ejemplo, el arte se ensimisma, se vuelve elitista porque solo algunos afortunados que puede pagar su entrada lo pueden disfrutar. Afuera, hablan los muros. Adentro, se escuchan ¿las voces del silencio? a travÍs de los cuadros. Ambos son vÍlidos y necesarios, sobre todo en estos momentos en que la corrupciÍn tambiÍn percude el lenguaje la mirada,  las costumbres, las creencias y los sentimientos.
Artistas y espectadores, hagan que las Pirqas Hablen, para que en forma festiva coloreen nuestra vida comunitaria, al aire libre. Para ser libres como el viento ocupen otros muros perimÍtricos  de nuestra ciudad.
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Editorial. Para Radio Reina de la Selva. 31 de mayo de 2023. Luis Alberto Arista Montoya. 

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