16/03/17 – 05:36
En este momento, el Perú solo necesita al que ayuda y no estorba.
Por: Julio Guerrero – Político.pe
Los desastres sacan lo mejor y lo peor de la gente. Es una verdad de Perogrullo que debería servir para inscribirnos en el bando correcto. ¿Y cuál sería ese bando? El que ayuda y no estorba; el que propone y no critica; el que concilia y no divide.
En esa línea, el Congreso decidió postergar la interpelación al ministro Vizcarra de hoy jueves y, de esta manera, ha puesto al país por encima de la política, como debe ser. Ya lo había hecho el presidente desde que, con sus casi ochenta años a cuestas, empezó recorrer las zonas afectadas por las lluvias dejando de lado las rencillas y concentrándose en lo urgente. «Esta es una emergencia nacional que no tiene nada que ver con política», ha declarado con mucha razón, convocando a la unidad de todos los peruanos.
Son veinte regiones, de las veinticuatro, que ahora están en emergencia por este Niño inesperado. Toca entonces que cada uno de nosotros responda donando no solo aquello que sobra, sino lo realmente útil para nuestros hermanos damnificados. Y hacer uso de nuestro buen criterio por encima del entusiasmo y el paternalismo. Recordemos lo que ocurrió cuando el terremoto de Ica: muchos «apasionados «voluntarios» se organizaban en improvisadas «brigadas» de ayuda y lo único que consiguieron, en medio del drama, fue congestionar las vías de acceso (afectadas o completamente destruidas por el sismo) a las zonas de desastre.
Mientras tanto demos uso responsable al agua potable y canalicemos esas ganas de ayudar a través de donaciones a organismos como Piura en Acción o respondiendo a la convocatoria de la Presidencia del Consejo de Ministros, que ha dispuesto la habilitación de dos centros de acopio de ayuda humanitaria: la Videna y el coliseo Dibós.
No le demos más vueltas: echemos mano de lo mejor de nosotros.




