Indí­genas Awajún que hacen ciencia en precario Serpentario, crí­an, extraen, procesan y exportan veneno de serpientes

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09/03/17 – 05:42

Producir cristales de veneno de serpientes y luego enviarlo a laboratorios de Estados Unidos y Alemania, pareciera una tarea exclusiva para biólogos doctores que trabajan en institutos o universidades con alta disponibilidad presupuestal y disponibilidad de alta tecnologí­a, pero no, en el Barrio la Curva, en Santa Marí­a de Nieva, provincia de Condorcanqui en la región Amazonas, esta tarea lo hacen dos indí­genas awajún desde hace 30 años Ancelmo Mujat Ugkun (64) y su hijo Segundo Ancelmo Mujat Dupis (28), trabajan dí­a a dí­a en un serpentario que ellos mismos han montado.

Imagen 1. Parte interna de la sala donde viven las serpientes (contiene
agua, cajones de madera y el piso es de tierra“ se alimentan con carne)

El serpentario que hoy cuenta con un aproximado de 30 jergones bothrops atrox? y dos shushupes lachesis muta?, las dos variedades de serpientes más mortí­feras de la zona, dispone además de un pequeño laboratorio conformado por una estufa, dos centrí­fugas y algo más. Hubo épocas en la que tuvimos hasta 400 serpientes? refiere Luis, y agrega sonriente: para hacer ciencia no se necesita de tantas cosas, se necesita sobre todo de voluntad, vocación y coraje?, yo apenas tengo segundo año de secundaria, y nunca pude ir a estudiar fuera -mi papá sí­ lo hizo, él es serpentarista de San Marcos, nos refiere. Nadie nos apoya se queja también el joven awajún, a quien su padre le enseñó desde niño la tarea de convivir con las serpientes, luego extraerlo y procesar el veneno hasta convertirlo en cristales.



Imagen 2. Atrapando una shushupe pequeña (el joven awajún utiliza un palo especial para presionar el cuello)

Lástima que todos estos cristales vayan a aparar en algún laboratorio estadounidense o europeo para ser utilizado en la farmacologí­a y otros asuntos cientí­ficos. Hace solo cuatro años investigadores de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Liverpool y la Universidad de Bangor, sostuvieron que las toxinas recuperadas del veneno de las serpientes pueden convertirse en fármacos seguros para el hombre. Se sabe que hoy en dí­a a partir del veneno de las serpientes se trata enfermedades relacionadas con la presión arterial, cardiovascular, sistema nervioso; también se utiliza como antí­doto y hasta para evitar la metástasis en diversos cánceres. Lástima que ninguna universidad o institución, a excepción de San Marcos, haga a penas en todo este proceso el control de calidad.



Imagen 3. Una vez capturada la serpiente le lleva a una mesa donde inmoviliza su cabeza atrapándola con la ayuda de clavos.

Lástima que este poderoso veneno vaya a precio de piedra y luego vuelva a precio de oro.
Lástima que en los grandes laboratorios estadounidenses o europeos dí­a a dí­a se desarrolle la investigación de estos venenos y luego con su ciencia y tecnologí­a nos sigan controlando.
Lástima que estos sabios del pueblo awajún que son un ejemplo en la investigación, no sean un dí­a mordidos letalmente por estas fieras que viven en las bellas montañas de esa hermosa provincia llamada Condorcanqui. (Manuel Yóplac Acosta)

Nota necesaria. En el mes de febrero de 2017 un grupo de profesores que desarrollábamos actividades académicos en la Escuela Profesional Intercultural Bilingí¼e de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Nacional Toribio Rodrí­guez de Mendoza de Amazonas, visitamos este pequeño pero valioso serpentario. Esta nota pretende ser un homenaje al pueblo awajún-wampis en reconocimiento no solo al Baguazo? sino también a toda su sabidurí­a ancestral.

Secuencia infográfica del trabajo en la producción de cristales de veneno de serpiente

Imagen 4. El veneno es llevado a una centrí­fuga, y luego a otra hasta lograr su cristalización.



Imagen 5. Garantizado el secado y cristalización se envasa, pesa y está listo para ser enviado a un laboratorio en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, ahí­ pasará el control de calidad, se pondrá en un nuevo embase y estará listo para ser enviado a Estados Unidos o Europa, según sea el pedido.



Imagen 6. Ayudando a mostrar el tamaño de una de las shushupes.

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