Laguna artificial donde murió estudiante habría operado sin licencia y sin medidas básicas de seguridad

Facebook
LinkedIn
WhatsApp
X
Telegram

Un integrante de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad Provincial de Rodríguez de Mendoza afirmó que el establecimiento ubicado en Parista no contaba con autorización municipal para funcionar como espacio recreativo.

Rodríguez de Mendoza. Nuevos cuestionamientos surgen tras la muerte de un joven estudiante en una laguna artificial ubicada en el caserío de Parista, distrito de San Nicolás, provincia de Rodríguez de Mendoza, luego de que se informara que el establecimiento habría venido operando sin licencia de funcionamiento.

La versión fue brindada por José Morí, integrante de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad Provincial de Rodríguez de Mendoza, quien señaló que dicho espacio recreativo no contaría con la autorización municipal correspondiente para desarrollar actividades abiertas al público.

Según sus declaraciones, la laguna artificial donde ocurrió el lamentable accidente del último fin de semana funcionaba sin la licencia respectiva, situación que deberá ser investigada por las autoridades competentes para determinar las responsabilidades administrativas y penales que correspondan.

Indignación por presunta falta de seguridad

El trágico fallecimiento del estudiante ha generado profunda indignación entre la población, no solo por las circunstancias del accidente, sino también por las presuntas deficiencias en las condiciones de seguridad del lugar.

De acuerdo con la información recogida, el establecimiento tampoco habría contado con medidas básicas de prevención, como la presencia de salvavidas, personal capacitado para atender emergencias o protocolos adecuados de auxilio ante situaciones de riesgo.

Estas presuntas omisiones han encendido las alertas sobre el funcionamiento de espacios recreativos en la provincia, especialmente aquellos que reciben visitantes y familias sin contar, aparentemente, con las garantías mínimas para proteger la vida de los usuarios.

Investigaciones deberán establecer responsabilidades

Las investigaciones continúan con el objetivo de esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el fallecimiento del joven estudiante y determinar si existieron responsabilidades por parte de los administradores del establecimiento o de las autoridades encargadas de fiscalizar este tipo de actividades.

El caso también pone en debate la necesidad de reforzar los controles municipales sobre locales, centros recreativos y espacios turísticos que operan en zonas rurales o periféricas, donde muchas veces la fiscalización resulta insuficiente o tardía.

Hasta el momento, la autoridad municipal competente no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre la situación de la licencia del establecimiento ni sobre las acciones administrativas que se adoptarían tras lo ocurrido.

La muerte del estudiante no puede quedar solo como una tragedia aislada. Debe servir para exigir mayor fiscalización, cumplimiento de normas de seguridad y responsabilidad de quienes administran espacios donde la vida de niños, jóvenes y familias puede estar en riesgo.

Fuente: Señal Informativa

Artículos relacionados: