Las reparaciones por la gran corrupción

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22/02/17

Hoy tenemos un presidente preso y 3 presidentes más están en riesgo de terminar presos…

Por Gustavo Guerra Garcí­a
El Gobierno del Perú ha dado decretos que señalan que las empresas brasileras deben pedir permiso al Estado peruano para vender sus activos. Tardí­a y débil decisión. La norma llega muy a destiempo, pues el alcalde de Lima ya autorizó la venta del 100% de la concesión de OAS y del 77% de las acciones de la concesión de Odebrecht. Además, debe decirse que se han hecho varios cambios ilegales (retiro de obras) solo para facilitar las ventas de los concesionarios. A los ciudadanos de Lima el alcalde actual les ha quitado obras que ya estaban en los contratos con el único objetivo de bajar las inversiones privadas y mejorar el valor de venta para que fuguen los capitales brasileros hacia su paí­s en donde a Odebrecht sí­ le exigen reparaciones (US$ 3,000 millones).
El Perú merece un enorme plan de reparaciones por las pérdidas sociales que han ocasionado las empresas brasileras que han sobornado funcionarios. Por ello, debe decirse que están dadas todas las condiciones polí­ticas y jurí­dicas para el embargo de todos los bienes, cuentas y activos de estas empresas como viene ocurriendo en todos los paí­ses afectados menos el Perú. Y como ni la Fiscalí­a ni la Procuradurí­a se lo han solicitado al Poder Judicial, solo nos queda el pueblo organizado, la CGTP y los ciudadanos del Perú para reclamar. Por eso, he apoyado la movilización convocada por la CGTP que ha tenido la adhesión de las organizaciones polí­ticas de izquierda y que se dirigió al Poder Judicial.
Hoy tenemos un presidente preso y 3 presidentes más están en riesgo de terminar presos. Pero hay polí­ticos peruanos que actuaron con total integridad personal como José Carlos Mariátegui, Ví­ctor Raúl Haya de la Torre, Fernando Belaunde, Valentí­n Paniagua, Javier Pérez de Cuéllar, Horacio Zeballos, Jorge del Prado, Alfonso Barrantes y Javier Diez Canseco. En realidad, por cada polí­tico que cayó en las redes de la corrupción hay miles de peruanos esforzados y muy trabajadores que son personas honestas. Creo que hoy las movilizaciones que convoca la CGTP nos devuelven la fe en el destino del Perú y de los peruanos.

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