Pastillita para el Alma 05 – 04 – 2026
En mi caso, soy un privilegiado, por qué, además, de mi corazón principal, como el que todos tenemos en nuestro pecho o tórax, … como dicen los leídos, … yo tengo, también, mi Amorcito Corazón, que lo adquirí, … en mis épocas de juventud y … para mi buena suerte, … hasta ahora me acompaña, con más fuerza y vigor, a pesar de su uso y cambios de dueño.
Ahora, refiriéndome, en términos generales, todos tenemos dos corazones.
El corazón principal, es un músculo que se llama MIOCARDIO y es el encargado de distribuir a través de las arterias, la sangre con los nutrientes y el oxígeno a todos los lugares del organismo y además, también recoge por las venas, la sangre con anhidrido carbónico y los deshechos que, lo reenvía, … a los pulmones para el intercambio de gases y … a los riñones para el filtrado de deshechos.
El orgulloso y bien cuidado corazón principal, que palpita día y noche, … al que los poetas, cantantes y escritores le dedican sus mejores inspiraciones, … tiene su cardiólogo, vigilante de su funcionamiento, su fuerza de perfusión, su buena irrigación y que, para satisfacer su vanidad, de emperador, lo rodean dos arterias, como una “corona” y por eso … se llaman Arterias Coronarias.
Grande y soberano nuestro Corazón Principal, con su ¡¡¡músculo Miocardio!!!
Pero, toda la gente tenemos un SEGUNDO CORAZÓN, … también muy importante … fuerte, enérgico, pero, silencioso, … no palpita, ni da infartos y … casi nadie sabe dónde se encuentra, pero, gracias a su función anónima, el corazón principal funciona de maravilla.
El segundo corazón, se encuentra en las piernas y también es un músculo que se llama SÓLEO, atravesado como espadas, por dos venas gruesas … ubicado en la parte postero interna de las piernas, detrás de los gemelos o gastrocnemio, formando las pantorrillas y parte del famoso tendón de Aquiles. Este músculo: … humilde, … escondido, … silencioso y olvidado, es el encargado de empujar la sangre desde los pies, los tobillos y de todo el miembro inferior hacia arriba para que la sangre venosa llegue a purificarse al corazón, para lo cual tiene que vencer a la Fuerza de Gravedad y allí radica su gran valor e importancia.
El segundo corazón o sea el músculo Sóleo, está compuesto de fibras gruesas, incansables, resistentes, que se ponen en funcionamiento, cuando … caminamos, … corremos, … subimos escaleras, … nos ponemos en puntillas elevando los talones. Gracias a este músculo, se evitan los coágulos que dan origen a las embolias y trombosis, … que se hinchen o edematicen los pies y tobillos … cuando la sangre se hace viscosa o densa, por falta de motilidad.
Los trombos y émbolos de la sangre venosa pueden ser de gravedad y en la mayoría de casos, ocasionan la muerte.
Entonces, el segundo corazón, son pues los dos músculos SÓLEOS, muy importantes, porque elevan la sangre desde las piernas, de retorno al corazón en el pecho, venciendo la fuerza de gravedad. El músculo Sóleo, además, junto con otros músculos, también … ayudan a sostener el cuerpo, dándole estabilidad y evitando las caídas.
Humilde y silencioso, pero muy importante, nuestro Segundo Corazón, con su ¡¡¡músculo Sóleo!!!
Lo recomendable, ahora en estos tiempos en que hay tanto sedentarismo, los trabajos muchas veces se hacen sentados, … se aconseja que cada hora, se pongan de pie y en lo posible caminen por 10 minutos … y, … en las personas de la tercera edad, asistentes al teatro, a conferencias, clases o charlas en general, … se recomienda … movimientos de flexión a nivel de los tobillos, … siendo esa la razón, para mis amigos y colegas, por qué siempre me van a ver sentado en la segunda fila y muy pocas veces, acepto, los lugares preferenciales y visibles, pero, desde luego siempre agradecido por la deferencia inmerecida.
Cierro mi Pastillita para el Alma, recordando un poema recitado, en noches de inmensa paz en mi amado Chachapoyas, por mi querido e inolvidable compadre el señor Dr. Roberto Caro Durango (R I P):
Corazón como lates en mi pecho
Nunca golpear tan fuerte, te he sentido
¿Juzgas acaso tu refugio estrecho?
¿O quieres ya escaparte de tu nido?
Comprendo tu dolor y tu despecho
Nadie ha sufrido, lo que tú, has sufrido
La angustia, entre sus garras, te ha deshecho
Y siempre, como un huérfano, has vivido.
Yo también, corazón, siento dolores
Y lo mismo que tú, quiero salir
De este valle, de lágrimas y pesares…
Las sombras de la noche, se hacían más oscuras … el humo de su cigarrillo se difuminaba … su mirada se perdía, buscando algo en el infinito … de sus labios se escapaba un inmenso suspiro … perdido en el murmullo de las hojas muertas que caen al vacío … … … Nunca me dijo el autor del poema ni tampoco si allí terminaba.
Jorge REINA Noriega
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