PRONUNCIAMIENTO sobre la declaratoria de emergencia del Complejo Arqueológico Monumental KUÉLAP

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Freddich

La reciente declaratoria de emergencia del Complejo Arqueológico Monumental de Kuélap, anunciada por el Ministerio de Cultura del Perú, evidencia una reacción tardía frente a una problemática conocida desde hace años. Resulta inadmisible que recién ahora se actúe cuando el deterioro y los colapsos estructurales han sido advertidos reiteradamente por especialistas y por la propia evidencia visible en el sitio.

Desde el 2010, Kuélap ha pasado por 10 presidentes y 26 ministros de Cultura, con millones de soles invertidos sin pertinencia ni resultados efectivos. Cada gestión ha repetido el mismo patrón: declaratorias de emergencia sin sustento técnico, expedientes deficientes, comités internacionales que nunca se instalaron y proyectos como el PRIA formulados con premisas desfasadas e impertinentes.

La Dirección Desconcentrada de Cultura de Amazonas se ha reducido a una “mesa de partes” incapaz de responder con acciones técnicas oportunas, mientras se toman decisiones cuestionables como la compra de cámaras de seguridad inoperativas sin suministro eléctrico instaladas en los pocos árboles que quedan tras la deforestación sin sustento que agrava la inestabilidad de las murallas.

La indignación aumenta al constatar que, para dirigir el PRIAK, la cofradía del MINCUL incluso modificó la ley para que el candidato cumpliera el perfil profesional, colocando a un “recomendado” de apellido Bastante, previamente expulsado de Cusco por estar involucrado en el tráfico de boletos de ingreso a Machu Picchu, quien además llegó a denominar impertinentemente a Kuélap como “llacta”, tergiversando su identidad y valor cultural.

Por ello, la ciudadanía y la comunidad académica exigen una evaluación técnica independiente que determine responsabilidades y garantice que la protección de Kuélap sea asumida por profesionales con capacidad y experiencia. Se demanda el retiro de confianza de la directora de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Amazonas, del director del PRIAK y de los responsables de conservación, por la evidente falta de resultados y la ausencia de acciones oportunas.

Asimismo, se reclama la creación inmediata de una Unidad Ejecutora de Cultura en Amazonas, capaz de articular financiamiento con el Gobierno Regional, gobiernos locales, la academia y organismos internacionales, para tomar decisiones basadas en estudios multidisciplinarios y no en intereses de consultoría. Esta unidad no solo garantizaría que Kuélap reciba la atención técnica que merece, sino que blindaría al vasto patrimonio cultural de Amazonas frente a la inestabilidad política nacional, evitando que cada cambio de presidente o ministro implique retrocesos, pérdida de recursos y abandono.

Kuélap no es únicamente un monumento arqueológico; es símbolo de identidad y memoria histórica. Su conservación exige decisiones técnicas oportunas, planificación de largo plazo y una gestión institucional a la altura de su valor cultural. La pérdida progresiva del monumento no puede seguir siendo atribuida a factores climáticos: existen responsabilidades claras en la gestión y en la priorización de las acciones de conservación. Kuélap se derrumba, y con él nuestra memoria e identidad. No más comunicados tardíos ni parches improvisados: exigimos gestión real, transparente y con pertinencia técnica.

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