Jindley Vargas
Compatriotas: esta Semana Santa recordamos la vida, pasión y muerte de Jesús, cuya prédica fue considerada peligrosa por las élites de su tiempo. Jesús no murió solo para justificar pecados individuales, murió porque se organizó, denunció y se rebeló contra estructuras que oprimían a todo un pueblo. Su vida fue testimonio de dignidad y justicia frente al poder injusto.
Recordamos su vida y su resistencia; y esperamos que esa memoria ilumine también el momento político que atraviesa nuestra patria. Porque hoy, el pacto mafioso es el verdadero sinónimo de los fariseos que se escudan en discursos vacíos, y niegan la práctica de justicia que Jesús encarnó.
Jesús no se quedó en la crítica estéril porque enfrentó la hipocresía, denunció la injusticia y defendió la dignidad de su pueblo con coherencia y valentía. Ese ejemplo nos recuerda que la verdadera fe y la verdadera ciudadanía se ejercen en acción, no en indiferencia. Y en democracia, esa acción se expresa con el voto consciente.
Votemos bien, carajo. El voto consciente es la herramienta que transforma la indignación en justicia y la esperanza en acción. De nuestra decisión depende el bienestar integral y la dignidad de esta generación y de las que vendrán, porque lo que sembremos hoy será la herencia que recibirán nuestros hijos y nietos mañana.
La elección es sencilla pero trascendental: quedarnos en la crítica estéril, declararse apoliticos, viciar el voto o votar en blanco es entregar la patria.
El 12 de abril tenemos la oportunidad de decirle NO a lo que el pacto mafioso quiere imponernos. No se trata de emociones pasajeras ni simpatías personales, sino de abrir los ojos y decidir si seguimos atrapados en esa maquinaria corrupta o si, de una vez por todas, la expulsamos con disciplina y amor a la patria.
La disciplina del voto estratégico es la palanca real de cambio, por eso:
• Ir a votar sí o sí, reduciendo el ausentismo.
• Evitar el voto blanco o viciado, que favorece a los mismos de siempre.
• No votar por los partidos que han capturado el Congreso.
• Votar por el mismo partido en todas las boletas para dar gobernabilidad al Ejecutivo.
El 12 de abril es la hora de la dignidad ciudadana: cada voto será un acto de justicia, y cada ciudadano que acuda a las urnas para rechazar a los candidatos del pacto mafioso será un verdadero héroe de la democracia.
¡Por un Perú digno, movilizado y libre del pacto mafioso!




