17/02/17 – 04:25
No habría que lavar la bandera sino a todo el Perú, por todas sus esquinas.
Manuel Escorza Hoyle “ Político.pe
1. La corrupción no apareció de la noche a la mañana.
Se fue gestando lenta y gradualmente por múltiples razones. Por ejemplo, en la falta de apoyo a los padres para formar a sus hijos, en la cultura de la permisibilidad, en la falta de límites que se adquieren en la familia, en la falta de espacios de sana recreación. También en los programas basura y la prensa chicha. En la angustia de una sociedad que sabe que no va a tener necesariamente trabajo estable, medicina, seguridad social, jubilación.
La falta de educación cívica en los colegios ha hecho lo suyo. Tal vez también la falta de esa instrucción premilitar que de una u otra forma desarrollaba un sentimiento de patria, eso que a muchos funcionarios parece no importar. Tiene que ver también con la endeble institucionalidad de algunos partidos políticos. Y muchas otras razones más.
2. Habría que lavar al país de mucho de lo que le acontece.
No habría que lavar la bandera sino al Perú y en prácticamente todas sus esquinas. Lavarlo de la facilidad con la que se elaboran contratos lesivos para el país, del lobby privado en desmedro del Estado, de la coima, del soborno, de los gobernantes que llegan al poder para robar, hacer negocios y seguir robando, de los ex presidentes que fugan del país o de los que se resisten a regresar para aclarar las acusaciones en su contra.
Habría que lavar al país también de la hipocresía de quienes enarbolan o enarbolaron la bandera de la corrupción para hacer política, figuretismo y protagonismo personal. Y que luego terminan en lo mismo, para vergí¼enza y burla de todos.
3. Todo esto forma parte de una descomposición más amplia.
No solo la corrupción forma parte de esta descomposición social. También los asaltos en las calles, los marcas, el sicariato, los funcionarios que roban en el gobierno, los políticos que hacen política para hacer dinero.
Por lo mismo, el abordaje en la solución tiene ser más amplio y sistémico. Y esto no está siendo entendido por el actual gobierno.
4. La corrupción no es exclusiva de un sector.
Hay gente potencialmente corrupta en todos los sectores, bancadas, marchas, partidos políticos, etc. Todo funcionario que entra al sector público debería pasar por un entrenamiento anticorrupción antes de iniciar su trabajo; ser informado de lo que le espera si decide trabajar dolosamente; asistir a talleres anticorrupción todos los años.
5. ¿Qué se viene a raíz de los actuales destapes?
No solo será detenido Toledo. También otros políticos. Muy probablemente también sus parejas y hasta familiares cercanos. Ya ocurrió esto en el caso de un viceministro. Se espera que aparezcan otros escándalos vinculados a las municipalidades y/o gobiernos regionales. Y a otros personajes del campo privado y hasta del periodismo.
No faltarán quienes aconsejen a PPK utilizar estos temas como cortina de humo para cubrir capítulos como los de la adenda a Chinchero, el ex consejero presidencial Moreno, más lo que venga.
6. ¿Impactan estos escándalos en la población?
Todos sabíamos que había algo así. Y en realidad nada de esto es nuevo para nadie. Todo lo contrario. No es más que la reafirmación de algo ya presagiado, pero igual resulta muy impactante, muy penoso, muy decepcionante.
(JDR)



