SIERPES versus PALOMAS

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27/04/17 – 04:15

Luis Arista Montoya*

Cada vez que las  grandes potencias militares entran en conflicto de intereses e intenciones, cundiendo amenazas entre ellas, los organismos internacionales encargados de velar por la paz universal -como  la OrganizaciÍn de las Naciones Unidas (ONU)- ,  ingresan de inmediato en  estado de alerta permanente, porque la paz mundial se pone en peligro. Porque se trata de ganar  la paz en ¿tiempos pÍnicos? para evitar la guerra.

Actualmente el mundo anda nuevamente crispado por la amenaza nuclear y el posible lanzamiento de misiles de larga distancia  por parte del  fÍrreo ejÍrcito  de Corea del Norte, núcleo del poder delirante y autocrÍtico  del gobierno de Pyongyang, que de inmediato ha suscitado sendas respuestas por parte  de los EE.UU, Corea del Sur (su paÍs protegido), China, JapÍn, Rusia, la UniÍn Europea. El escenario estÍ confuso con una serie de tira y aflojes  militares y diplomÍticos entre estos paÍses, actores que estÍn trazando sus intenciones  mediante amenazas y bravatas, algunos de ellos.

A esto hay que aÍadir que Europa -a consecuencia de la severa crisis econÍmica, el problema de la anti-inmigraciÍn y los atentados del terrorismo islÍmico- estÍ amenazada por el triunfo electoral de movimientos polÍticos populistas con los cuales el excÍntrico (e imprevisible) presidente Donald Trump se identifica y apoya. Felizmente que esta tendencia no triunfÍ en las últimas elecciones en la pacÍfica Holanda; en cambio, en Francia el partido ultraderechista  Frente  Nacional de Marine Le Pen  acaba de pasar el domingo pasado a segunda vuelta que  diputarÍ con el partido En Marcha de Emmanuel Macron, el prÍximo mes de junio. Los dos son polÍticos outsiders. Esta situaciÍn preocupa a la ONU. Pues, si gana el populista Frente Nacional en Francia (cuna de los Derechos Universales) de inmediato se  resquebrajarÍa la cultura democrÍtica de toda Europa, sumado al brexit de Inglaterra. De manera que la escena mundial estÍ muy alterada.

Relaciono este tema con la búsqueda universal de una paz perpetua entre naciones. Esa búsqueda (sentar los fundamentos pacifistas) para la conquista de la paz duradera siempre ha sido, desde sus orÍgenes, la visiÍn/misiÍn de la ONU, en clara defensa de la democracia como estilo civilizado de vida.

Justamente,  es en el aÍo 1945 -en plena II Guerra Mundial- en que delegaciones de 50 paÍses se reúnen en San Francisco (EE.UU) para redactar la Carta de las Naciones Unidas, dando origen a la ONU como foro de Derecho Internacional que vela sobre la armonÍa que debe existir entre  polÍtica y moral.

Uno de los documentos base para la elaboraciÍn de la filosofÍa y estructura orgÍnica de ese organismo fue una pequeÍa obra (un opúsculo de 124 pÍginas) titulada POR LA PAZ PERPETUA, escrita en el aÍo 1795 por el filÍsofo alemÍn Manuel Kant (1724-1804), de quien el pasado 22 de abril  el mundo entero conmemorÍ sus  293 aÍos de  nacimiento. (Justo el dÍa en que los Comandos ChavÍn de HuÍntar fueran declarados, por feliz coincidencia, HÍroes de la Democracia y de la PacificaciÍn).

Siempre pido a mis alumnos en la universidad leer este librito para conocer cÍmo se comportan los lÍderes mundiales. Es por eso que hago extensiva  mi invitaciÍn a los universitarios amazonenses. Su lectura es imprescindible.

Kant decÍa que el sentido universal de la filosofÍa plantea cuatro cuestiones fundamentales: ¿QuÍ puedo saber? ¿QuÍ debo hacer? ¿QuÍ me cabe esperar?, ¿QuÍ es el hombre? La TeorÍa del Conocimiento responde a la primera pregunta; la Moral a la segunda; la ReligiÍn a la tercera; y la AntropologÍa responde a la cuarta. Pero en el fondo, decÍa Kant,  se podrÍan contestar por la AntropologÍa (o ciencia del Hombre), puesto que las tres primeras preguntas se reducen a la última, es decir, a ¿QUÉ ES EL HOMBRE?, pregunta fundamental  sobre todo en tiempos pÍnicos (cuando cunde el pÍnico universal), como estamos viviendo hoy en dÍa por culpa  de algunos lÍderes polÍticos que parecen representar al ¿homo furiosus?.

Tiempos donde la distancia entre polÍtica y moral se ensancha cada vez mÍs, sin posibilidades de coexistir. Donde ¿la polÍtica dice: Sed prudentes como sierpes; la moral agrega (como condiciÍn restrictiva): y sin falsedad como palomas. Al no lograr  conciliar los interese de serpientes y palomas, la mejor opciÍn -dice Kant- es que la rectitud (lo racional o lo razonable) es la mejor polÍtica a seguir a favor del Bien Común. Para que la humanidad -es decir el  HOMBRE- logre ser feliz (o lo menos infeliz posible)».
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*EDITORIAL. Para Reina de la Selva. Lima 26 abril 2017. Luis Arista Montoya.

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