26/01/17 – 04:13
Noticias SER:
Luego de una temporada de sequía, cuyos daños y costos no terminan de ser calculados ni atendidos, volvieron las lluvias y con ellas los habituales huaycos e inundaciones en muchas regiones del país. Al igual que todos los años, los medios de comunicación transmiten el mismo panorama de angustia y preocupación de quienes ven afectadas sus viviendas y cultivos y también la tardía reacción de autoridades y funcionarios que acuden a la emergencia luego de la tragedia.
¿Es imposible crear una cultura de la prevención? ¿Es posible que los mecanismos de gestión de riesgos frente a los desastres funcionen? ¿Seguiremos las familias peruanas construyendo nuestras casas en las quebradas secas?? Cada año, en Noticias SER nos hacemos las mismas preguntas y llamamos la atención en que no son los fenómenos naturales la causa de los desastres, sino la incapacidad de nuestro Estado y nuestra sociedad para gestionar de mejor manera el territorio en el que vivimos, de modo que se reduzcan los daños que producen los huaycos cada vez que inundan las quebradas.

En las zonas rurales, además, existe un doble impacto generado primero por la sequía y ahora por las intensas lluvias. Llama la atención la virtual ausencia del Ministerio de Agricultura en atender ambos problemas -que cada año deberían abordarse de manera integral- con un programa concreto y no solo de emergencia. Porque no basta con paliar la crisis por la que están atravesando la familias campesinas, sino de realizar algún tipo de compensación a los productores afectados.
En Noticias SER queremos insistir en que no podemos seguir dejando que la respuesta a los daños que se generan a causa de lluvias, huaycos e inundaciones se afronten exclusivamente como emergencias. Ya es hora que el gobierno nacional en coordinación con los gobiernos regionales y locales implementen una verdadera política de prevención y gestión de riesgos, para que el próximo año no se vuelva a repetir el lamento de la población por sus viviendas y cultivos dañados, ni tampoco por las vidas pérdidas.




