Devolviendo el regalo a Odebrecht

Facebook
LinkedIn
WhatsApp
X
Telegram

10/02/17 – 02:45

Es momento de que el Cristo del Pací­fico sea regresado a sus donantes.

Por: José Alejandro Godoy, editor de Desde el Tercer Piso

Cuando, en junio de 2011, el entonces presidente Alan Garcí­a anunció el emplazamiento de una estatua de Cristo donado por la Asociación Odebrecht, fuimos varias las voces que señalamos, en diversos medios de comunicación, la inconveniencia de esta edificación.

Nos parecí­a contraproducente que el gobierno de un Estado laico utilice sí­mbolos religiosos para elevar su popularidad. Ya lo habí­a hecho con la promulgación de una ley que reconocí­a al Señor de los Milagros como Patrono de la Espiritualidad Religiosa Católica de la República del Perú?.

Peor aún, el entonces ministro de Cultura buscó justificar la obra señalando que el doctor Garcí­a buscaba darle una sorpresa a la ciudad y, posteriormente, señalando que se harí­a un homenaje a los caí­dos en las batallas de San Juan y Chorrillos de la Guerra del Pací­fico. Olvidó que ya existí­a un monumento al Soldado Desconocido en honor a quienes defendieron la ciudad del invasor extranjero.

Desde el punto de vista urbaní­stico, ya se hací­an varios cuestionamientos, no solo por colocar una estatua que se asemejaba mucho al Cristo de Corcovado, sino también por el retorno de monumentos colosales que hací­an recordar a aquellos colocados por satrapí­as donde primaba el ego del gobernante. Sumemos a ello que se trataba de una obra que no pasó por un concurso público para su edificación.

Pero el punto más importante era que el principal donante de la obra era la asociación perteneciente a una compañí­a constructora brasileña que ya tení­a varios cuestionamientos para junio de 2011. Obra para la cual el expresidente Garcí­a dijo que habí­a donado 100,000 soles “ luego se desdijo e indicó que solo fueron 25,000 dólares -, lo que ya daba serios indicios del aconchabamiento existente entre aquel gobierno y Odebrecht. Todo ello en un contexto de cambio de mando, cuando ya se indicaba que el mandatario entrante, Ollanta Humala, también tení­a fuertes nexos con el vecino del este. Y cuando ya sabí­amos que las empresas Camargo Correa y Andrade Gutiérrez habí­an contribuido para la campaña electoral del hoy caí­do en desgracia Alejandro Toledo.

Peor aún, la Megacomisión presidida por el hoy exparlamentario Sergio Tejada encontró indicios bastante serios de la relación entre Odebrecht y el segundo gobierno aprista, a partir de dicha donación. Confirmó que el estudio Nava & Huesa “ vinculado al exministro Luis Nava Guibert “ habí­a sido patrocinante de la compañí­a brasileña durante dicho periodo gubernamental. Se encontró que el único donante de la obra habí­a sido la Asociación Odebrecht, se confirmaron las 16 visitas de Jorge Barata – el hombre fuerte de la compañí­a en el Perú “ y que el señor Garcí­a participó en la sesión que conformó el Patronato del Cristo del Pací­fico y fue propuesto como promotor? de la obra.

Peor aún, todos los trámites para el levantamiento de una obra en un escenario como el Morro Solar apenas demoraron un mes. De hecho, en un solo dí­a se aprobaron once trámites administrativos. Una celeridad digna de mejor causa.

Y para completar el cuadro, todos los trámites para la edificación del Cristo del Pací­fico se realizan cuando se encontraban en plena licitación de obras de los Tramos 1 y 2 de la Lí­nea 1 del Metro de Lima, que ganó Odebrecht en lo que se refiere al primer tramo.

Si ya esto hací­a que la obra fuera controversial, las revelaciones sobre Odebrecht a partir del caso Lava Jato solo pueden generar una salida: el retiro de la controvertida estatua, convertida, a más de cinco años de su colocación, en una afrenta para el paí­s.

La chapa de Cristo de lo Robado? ahora se ajusta con facilidad. Y cualquier persona “ con mayor razón, los creyentes “ pedirí­a que dicho monumento a la cutra deje de adornar las costas de la capital del Perú.

Artículos relacionados: