PAÍS ¿MÍS O MENOS?

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03/04/17 – 06:36

Luis Arista Montoya*

Duele decirlo, pero hay que hacerlo. La actual catÍstrofe climatolÍgica ha puesto en evidencia que las instituciones en el Perú funcionan a medias, igualmente  sus funcionarios. Somos un paÍs con una lÍgica institucional perversa  del ¿mÍs o menos?. Cunde la deficiencia voluntaria, para quitar cuerpo de las responsabilidades.

Sin la colectiva solidaridad de los miembros de la Fuerza Armada y Policial, de los bomberos, los rescatistas y voluntarios,  la tragedia serÍa mucho mÍs grave, gravÍsima.

El ¿mÍs o menos? nos persigue, mejor dicho nosotros lo perseguimos. En tiempo de elecciones votamos por el candidato ¿mÍs o menos?, o por el ¿mal menor?, o por el ¿peor es nada?. Y despuÍs nos quejamos. Damos malayas. ¡En quÍ hora, Bendito Jesús, votÍ por ese grajo!, dicen en mi tierra los arrepentidos. DespuÍs de elegido ese ¿mÍs o menos? habrÍ de convocar a gente de confianza ¿mÍs o menos?. AsÍ  se expande la deficiencia voluntaria.

En nuestro medio, sobre todo en Chachapoyas, no estamos libres de esa lÍgica perversa. Pues “como  he podido comprobar, una vez mÍs,  en mi último viaje- , cuando preguntaba a algún  conocido: ¿QuÍ tal, cÍmo estÍs?, casi siempre recibÍ como respuesta: ¿AquÍ pues hermanito, regular no mÍs?  ¿Por quÍ dices asÍ, te veo bien?, lo replicaba, para recibir como repuesta ¿porque estamos mÍs o menos?. Casi nunca dicen estoy bien(o mal), tajantemente. Siempre recurren al ambiguo recurso del ¿regular nomÍs?¦ QuizÍ, por eso, es que escribo para el noticiero Despierta Chachapoyas. No me gustan los somnolientos, mucho menos los que aparentan voluntariamente estar dormidos. Espero que los artÍculos que escribimos no actúen como somnÍferos, si no como estimulantes.

La precariedad institucional se ha manifestado en carreteras deleznables, en puentes mal construidos, en muros de contenciÍn cariados, en rÍos y quebradas mal encausadas, en viviendas construidas sobre terrenos sin anÍlisis de suelos, en la tala indiscriminada de bosques (que hubiesen sido buenos parapetos de huaycos), sin represas altoandinas que recojan torrenciales aguas de lluvia, con ciudades sin alcantarillados, con trabajos de saneamiento (de agua/desagÍe) inconclusos o abandonados, a propÍsito.

 Todo ello para que duren menos las obras y los contratistas vuelvan a ser contratados para la reconstrucciÍn por autoridades nacionales, regionales o locales que trabajan a media caÍa voluntariamente – a favor del ja-pa-na-jÍ, la comisiÍn– , con la ley del mÍnimo esfuerzo. Y asÍ el parchado prosigue; los analgÍsicos calman dolores, nuevas placas se develan. Obviando la cura radical de nuestros males y la  prevenciÍn bien construida.

La precariedad institucional se manifiesta en el hecho de que cada instituciÍn funciona como un estanco aparte, como un feudo. Esta estanquerÍa estÍ constituida por mÍs de ocho instituciones que actúan sin armonizar criterios ni coordinar tareas para ahorrar esfuerzo y costos, sea antes (prevenciÍn), durante (auxilio inmediato) y despuÍs (reconstrucciÍn) de la tragedia. Cada representante  baila con su paÍuelo. En busca de la foto. Es la representaciÍn-selffie.

En muchos paÍses han sido los golpes (polÍticos, sociales, militares; naturales) los que han enseÍado y obligado a la clase dirigente a buscar los pactos y los consensos. AsÍ fue en EspaÍa y Chile, por ejemplo. Este gran golpe que nos ha propinado la naturaleza y la voluntaria ineficiencia, debe llevarnos hacia un Consenso Nacional para lograr un paÍs moderno y tranquilo, para llegar sin vergÍenza al Bicentenario, que estÍ ya a la vuelta de la esquina.

Un poco para explicar esa tentaciÍn mediocre (mediocracia) recurro al escritor ruso Yevgeny Yevtushenko, que en su  poema titulado EN EL PAÍS LLAMADO ¿MÍS O MENOS, dice lo siguiente:

«Vivo en el paÍs llamado MÍs o Menos, /donde, /muy extraÍamente, /no hay ningún partido oficial llamado Masomenosista¦/donde ellos/ leen nuestros escritores clÍsicos¦mÍs o menos. /Donde a veces, /hasta los distinguidos ciudadanos/se enamoran (mÍs o menos), /pero a veces, /despuÍs de algunos meses/ya no hay besos, /los unen solo los pesos¦»

¿¿QuÍ tipo de gente es aquella, la de su amado pueblo/del paÍs llamado MÍs o Menos?/ Son mÍs o menos agradables¦/MÍs o menos honestos¦/ Unas veces menos, otras veces mÍs¦ ¿¿EstÍ Usted, seÍor,  orgulloso de su gran paÍs, /llamado MÍs o Menos??/ Hmmm¦/ MÍs o menos¦/ Por lo general, somos generosos mÍs o menos¦/suficientemente amistosos¦menos o mÍs?


«En nuestras cortes de justicia tenemos/mÍs o menos incorruptibles jueces, /en nuestros centros de investigaciÍn/hay pensadores, mÍs o menos insobornables. /Una mÍs o menos bella mujer me susurrÍ: / ¿Estoy mÍs o menos enamorada de Ud. /MÍs o menos para siempre¦?/Me gustarÍa pararme frente a Dios, /asÍ como soy, /no algo asÍ como mÍs o menos. /No estar mÍs o menos feliz. /En esta mÍs o menos vida…/En esta mÍs o menos libertad?
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    Es asÍ como la poesÍa nos enseÍa tambiÍn a comprender los fenÍmenos sociales como el diario sufrimiento de la gente que se bate contra  los huaicos y el desborde de rÍos, ademÍs de verse asediados por el lodo de  la corrupciÍn que aparece siempre a rÍo revuelto.
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*EDITORIAL. Para Reina de la Selva. Lima 1 de marzo de 2017.Luis Arista Montoya.

Nota del autor: Las coincidencias nos persiguen. Por medio del diario La República me acabo de enterar hoy domingo del fallecimiento del poeta ruso Yevgueni Yevtushenko, cuyo poema «EN EL PAIS LLAMADO «MAS O MENOS»,  A este gran poeta lo vÍ y escuchÍ en Lima 2016, durante la III Feria Peruana del Libro. Desde ese momento fue uno de mis favoritos.
Luis Arista.

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