19/05/17 – 06:42
Luis Arista Montoya*
En casi todo el mundo los paisajes naturales se encuentran amenazados por la industrializaciÍn depredadora debido a la angurria econÍmica de muchos Estados y empresas. Causando contaminaciÍn e inclementes cambios climÍticos, como lo sucedido últimamente en el norte y la parte central de nuestro paÍs. La AmazonÍa tampoco se salva.
Frente a ello las instituciones de la ciencia y cultura del ambiente, como UNESCO, por ejemplo, han establecido convenciones de acuerdos de carÍcter vinculante para todos los paÍses suscriptores para defender y preservar ciertas Íreas territoriales como Patrimonio Natural de la Humanidad: matriz para el buen vivir colectivo dentro de un mundo como morada del ser humano.
En su Art.2 la ConvenciÍn de UNESCO, celebrada en ParÍs en 1972, seÍala lo siguiente: se considerarÍ «patrimonio natural»: “ los monumentos naturales constituidos por formaciones fÍsicas y biolÍgicas o por grupos de esas formaciones que tengan un Valor Universal Excepcional desde el punto de vista estÍtico o cientÍfico; “ las formaciones geolÍgicas y fisiogrÍficas y las zonas estrictamente delimitadas que constituyan el hÍbitat de especies, animal y vegetal, amenazadas, que tengan un Valor Universal Excepcional desde el punto de vista estÍtico o cientÍfico, “ los lugares naturales o las zonas naturales estrictamente delimitadas, que tengan un Valor Universal Excepcional desde el punto de vista de la ciencia, de la conservaciÍn o de la belleza natural.
Este patrimonio natural es objeto de saber tanto para la ciencia (del ambiente y de la conservaciÍn) como para la EstÍtica, es decir, la disciplina que estudia el goce estÍtico del hombre sobre la belleza natural, por ejemplo, de un paisaje o de una especie de ave u otros animales o plantas que pueblan los bosques, considerados, muchas veces, como reservas naturales protegidas.
El goce estÍtico del paisaje estÍ muy relacionado actualmente con la prÍctica del turismo, que parte de dos consideraciones: uno, ¿ese paisaje es bello porque me gusta? (subjetivismo estÍtico); y dos, ¿me gusta ese paisaje porque es bello? (objetivismo estÍtico). En tal sentido, el turismo rural, el comunitario, el de aventura, el turismo vivencial y el turismo de avistamiento de aves estÍn muy ligados con las polÍticas públicas que se asuman a favor del cuidado de la naturaleza. Cuando existe una simbiosis entre patrimonio cultural y su entorno natural y humano estamos ante la configuraciÍn de un ¿Paisaje cultural? (es el caso de KuÍlap, por ejemplo).
Debido a que en la RegiÍn de Amazonas no existe una hiperindustrializaciÍn, existe todavÍa una buena porciÍn de Íreas naturales de , aptas para desarrollar esas modalidades de turismo grupal que no mellan la naturaleza, porque son selectivos y no masivos, como puede ser el turismo cultural que muchas veces puede atentar contra la estructura del bien cultural cuando su acceso no es controlado, como sucede en Machu Picchu que es invasivo (cerca de 3 mil turistas al dÍa, contraviniendo lo autorizado por UNESCO)); o como podrÍa suceder- si no se toma medidas precautorias- tambiÍn en KuÍlap ahora que el telefÍrico permite aumentar el números de visitantes.
En los bosques del distrito nororiental de Yambrasbamba (situado en la provincia de BongarÍ, RegiÍn Amazonas; lÍmite con la RegiÍn San MartÍn), se encuentran buenos bolsones de reserva natural, vÍlidas para promover el turismo de observaciÍn de aves (bitdwatching), rubro que viene interesando a mucha gente extranjera y nacional por razones cientÍficas y estÍticas al mismo tiempo. Según datos del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, 3 millones de observadores de aves consideran a Perú un buen destino turÍstico; y, es de suponer, que estos al mismo tiempo aprovecharÍn para conocer nuestro patrimonio cultural, redundando en una mayor captaciÍn de divisas.
Tengo conocimiento que tanto la comunidad de Yambrasbamba como la comunidad de Pomacochas- bajo el entusiasmo y la buena gestiÍn edil- estÍn promoviendo este tipo de turismo limpio(los binoculares, una buena mÍquina fotogrÍfica, micrÍfonos sofisticados y una libreta de notas, son la principales herramientas de un pajarero que decide practicar esta hermosa experiencia estÍtica).
Al respecto, en el mundo existe una competencia mundial de avistamiento de aves denominada Global Big Day (jornada de un dÍa), que ahora mismo se acaba de desarrollar en Perú, donde nuestro paÍs busca hacerse con el tricampeonato de registro de nuevas especies: interesa la belleza del pÍjaro, su existencia única y, por su puesto, su canto inÍdito, y la belleza de su vuelo.
En nuestro paÍs Madre de Dios es la regiÍn con mayor avistamiento de aves (en el Parque del Manu y otras zonas), pese a que bandadas de pÍjaros estÍn migrando a otros bosques debido a la contaminaciÍn creada por la minerÍa informal que suscita fuertes explosiones (dinamita) que asustan a las aves; y, debido tambiÍn, a la quema indiscriminada de bosques, y la tala ilegal que mochan Írboles a todo dar.
Amazonas que no tiene estas amenazas (aunque Condorcanqui empieza a padecerlas) puede constituirse en un nuevo destino orniturÍstico. Esto implica que nuestras autoridades y nuestros pobladores piensen y actúen con responsabilidad social. Es urgente hacer un levantamiento de lugares aptos y un catastro único de aves. AdemÍs, algo fundamental, que las comunidades se capaciten para prestar un buen servicio a los turistas, con alojamientos cÍmodos, con restaurantes salubres, con buenos guÍas, otorgando plena seguridad y buen trato al turista (para que retorne otra vez o se anime a recomendar a otras personas)

De acuerdo a estudios hechos nuestro paÍs alberga en su territorio 1830 especies de aves, siendo el tercer paÍs en el mundo con esta biodiversidad. Entre las 110 aves endÍmicas registradas en nuestro territorio se encuentra el gallito de las rocas, el colibrÍ cola de espÍtula (que abunda en Yambrasbamba, según mis informantes) y la parihuana. El aÍo pasado, nuestro paÍs fue ganador del concurso El Global Big Day al registrar 1228 especies. Esto se logrÍ gracias al trabajo conjunto de profesionales y aficionados; guiados, claro estÍ, por campesinos y nativos conocedores de los bellos y enmaraÍados bosques. Este certamen es organizado por el Laboratorio de OrnitologÍa de la Universidad de Cornell (Estados Unidos).
En nuestro trabajo de investigaciÍn en curso proponemos considerar seis Rutas TurÍsticas que confluyen hacia el Valle Sagrado de los Chachapoyas, es decir, hacia el valle del Utcubamba, que tiene a la ciudadela de KuÍlap y a la Catarata de Gocta, como emblemÍticos patrimonios cultural y natural, respectivamente.
A una de esas rutas la denominamos la Ruta del Agua (que parte del Lago de Pomacochas hasta la Catarata de Gocta), donde el AGUA es el elemento que provee identidad cultural a todos los pueblos que viven a lo largo de ese tramo de la carretera Belaúnde Terry. El Abra de Santa Patricia (ubicada en Yambrasbamba), donde actualmente se practica el Aviturismo, es la hermosa puerta de acceso hacia el Valle Sagrado del rÍo Utcubamba; pasando, claro estÍ, por Pomacochas y su majestuoso Lago, por los cafetales de Carrera, Suyubamba y Chaquil, y las aguas termales de MontalvÍn¦hasta llegar a Pedro Ruiz rumbo al circuito de cataratas y, por último, a la bella Catarata de Gocta, en San Pablo.
Y termino este artÍculo recordando que en la antigua Chachapoyas de casonas con huertas, avistaba durante mi niÍez a encantadores pichuchos, gorriones, quintes, golondrinas, loros, huanchacos pecho colorado, liclics, guardacaballos, pihuichos, loros, e incluso shucas (que ahora merodean los botaderos de basura, daÍando el hermoso paisaje que rodea a la ciudad)¦AsÍ estamos.
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*EDITORIAL. Para Radio Reina de la Selva. Lima 18 de mayo. Luis Arista Montoya.




